Los All Blacks se unen a la 'melé' solidaria del Chamy y entrenarán con los presos en la prisión de Valladolid

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La selección de Nueva Zelanda de rugby, conocida como los 'All Blacks', acudirán el próximo martes, 26 de mayo, al Centro Penitenciario de Valladolid para apoyar la iniciativa que el club vallisoletano El Salvador y Cáritas llevan a cabo desde hace siete años para promover el deporte y contribuir al apoyo social de las personas que se encuentran privadas de libertad en esta prisión.

Miembros del conocido equipo neozelandés, que acuden a Valladolid para participar en las Series Mundiales Seven de rugby (SVNS) que se desarrollarán del 29 al 31 de mayo en la capital vallisoletana, suelen apoyar acciones sociales --algo que también hacen otros equipos-- cuando salen a jugar y, en esta ocasión, han solicitado acudir a este centro, ubicado en las cercanías de Villanubla.

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Así lo ha confirmado a Europa Press el entrenador, voluntario y responsable de este proyecto, Florentino Fraile, quien ha aclarado que fue la formación neozelandesa la que mostró su interés y están "encantados de la vida" con esta visita, una iniciativa que se repetirá más adelante con 'Los Leones' de la Selección Española, que también conocen el proyecto.

La visita consistirá en una cosa "muy suavecita", lo que se suele denominar un "clinic" --una muestra práctica de procedimientos empleados en un deporte-- para evitar que los jugadores puedan lesionarse de cara a la competición de ese fin de semana.

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Se trata, en definitiva, que "los chicos y las chicas" que participan en el proyecto 'In contraria ducet' (que es lema El Salvador, "en la adversidad, lucha") puedan ver "un poquito" a los jugadores, "tenerles de cerca", para propiciar un acercamiento del deporte profesional a lo que ellos están practicando.

"Lo más común es que, a lo mejor, hay un equipo de rugby que se acerca a entrenar con niños, pero cuando vieron este proyecto que teníamos aquí en Valladolid pues se interesaron y han sido ellos los que han pedido el subir al Centro Penitenciario, nosotros no hemos pedido nada, entonces hemos dicho que sí", ha asegurado Fraile.

MÁS DE 100 PARTICIPANTES

Este proyecto, que desde hace siete años llevan a cabo el Club de Rugby --conocido como 'El Chami' por sus orígenes-- y ha llegado a unas 140 personas, ha crecido desde su objetivo inicial de promover el deporte como apoyo social hasta contribuir a la reinserción e integración laboral con la ayuda a la búsqueda de trabajo de sus participantes, algo que se puso en marcha hace año y medio.

Pero la iniciativa también ha tenido un carácter "pionero" hace tres años, cuando se extendió también a las mujeres, ya que inicialmente se centraba en el género masculino.

El proyecto surgió con la posibilidad de que el club hiciera un pequeño entrenamiento con chicos que se encuentran en el Centro Penitenciario de Valladolid y, a lo largo del tiempo, se ha comprobado que estas personas eran menos problemáticas y conflictivas pero además tenían mejores relaciones con el resto de internos, en definitiva, se observó una mejoría "muy aparente" en el comportamiento tras su participación.

"Todo ello dentro del marco este de entrenamientos, van acatando un poco todo el sistema y van entrando y mejorando en sus relaciones", ha apostillado 'Tino', quien ha detallado que cuando estas personas iban saliendo de prisión se hacía un "pequeño seguimiento", dado que hay gente que ha querido seguir jugado e incluso en el club se les ha incorporado a distinto equipos.

Además, desde hace tres años se han sumado al proyecto las mujeres, de manera que en la actualidad los lunes entrenan las chicas con el mismo fin y el mismo propósito y los miércoles los chicos.

APOYO AL EMPLEO

Ante la buena marcha de este trabajo, desde hace aproximadamente año y medio se ha "cerrado el círculo" y no sólo se contempla el ámbito deportivo, sino también el social a la salida del Centro. "Estar un poco pendientes de ellos", ha asegurado Florentino Fraile, quien ha agregado que ahora se intenta también buscarles un trabajo, para los que se cuenta con convenios con diferentes empresas para intentar que se les contrate.

"Se les va intentando colocar para que salgan un poco de ese entorno que siempre han tenido porque, si no les ofreces algo, pues vuelven a él", ha concretado Fraile, quien ha agregado que no sólo quieren quedarse en el "tema deportivo" que es el origen del proyecto, sino también la reinserción social y el apoyo que puedan tener cuando salen.

Hasta el momento han participado 140 personas y, frente a lo que se pueda pensar de que la media de edad es joven, es un grupo "muy variable" con gente que va desde los 18 años hasta más de 50 --aunque estos son menos--. Para todo ello, el entrenador cuenta con un grupo de diez personas, la mitad para los chicos y la otra para las chicas y él mismo como coordinador.

El proyecto, que se originó en Venezuela ante los frecuentes robos en una fábrica que bajaron a raíz de entrenar a rugby en una prisión y se extendió por América Latina, lo adoptó un entrenador argentino en Santander, se puso en marcha en El Dueso (Santoña) y posteriormente en Valladolid, tras lo que se desarrolló en Madrid, León y lugares de toda España. En el caso del primer equipo penitenciario femenino fue el del proyecto vallisoletano y ahora llegan casi a la media docena.

Al margen de los entrenamientos que se realizan en los centros penitenciarios también se juegan encuentros que comenzaron en los primeros años con un sólo partido al año al final de la temporada de rugby, cuando el equipos regional o el de veteranos del club acudía a jugar al Centro Penitenciario.

LIGUILLA

Sin embargo, desde hace tres años se han incorporado otros centros penitenciarios y se han disputado encuentros con Alcalá Meco o Estremera, en Madrid, que también han acudido a Valladolid, y se juegan en unos y otros lugares. Además, este año se ha incorporado una modalidad más que consiste en, a través de la Federación, invitar a equipos vallisoletanos a jugar al Centro Penitenciario.

Precisamente en unos días, el 30 de mayo, se celebrará el Torneo Nacional de Rugby Penitenciario, que se celebra en el campo El Central de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) --donde juega habitualmente la Selección Española--, y allí se darán cita todos los equipos penitenciarios.

En el caso vallisoletano, de media se juegan actualmente cerca de dos partidos por mes entre el equipo masculino y el femenino, "un número muy interesante" porque el desplazamiento desde las prisiones es complicado por burocracia y las medidas que conlleva.

"Se está creando un ambiente un poco de no voy a decir de liga, pero que los chicos y las chicas tengan cierto rodaje de partidos para que los puedan afrontar bien", ha aclarado Florentino Fraile, quien además ha incidido en que llega un momento en el que si no se entrena con un fin llega el aburrimiento, por lo que jugar un torneo, ir o que acudan equipos genera "ambiente".