Yuba, 19 may (EFE).- La nueva jefa de la Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS), Anita Kiki Gbeho, prometió este martes una implicación de la ONU más “ágil y receptiva” en el país, al tiempo que advirtió de que se necesita urgentemente un compromiso político para preservar los avances de paz.
Durante su primera rueda de prensa desde que asumió el cargo el mes pasado en la capital, Yuba, Gbeho expuso lo que describió como una estrategia recalibrada para la misión de la ONU, al hacer hincapié en una "mayor presencia sobre el terreno", la protección de civiles y el apoyo a las operaciones humanitarias ante el deterioro de la seguridad y las limitaciones financieras que afectan al sistema de las Naciones Unidas.
PUBLICIDAD
"Nuestro mandato renovado, como misión, exige que la UNMISS sea más receptiva y ágil para responder a las necesidades cambiantes de la población", afirmó.
Por ello, señaló que han "recalibrado" sus operaciones para "estar presentes allí donde las comunidades a las que servimos más nos necesitan".
PUBLICIDAD
Una de las señales más claras de este cambio, según Gbeho, fue la decisión de mantener a los cascos azules de la ONU en el condado de Akobo, en el estado de Jonglei, pese a los planes iniciales de cerrar la base como parte de los recortes presupuestarios aplicados en la ONU.
"Decidimos mantener a nuestros efectivos de paz hasta estar seguros de que nuestros esfuerzos políticos habían dado resultado", explicó, al aludir la violencia persistente y al aumento de las tensiones en la zona.
PUBLICIDAD
La responsable de la ONU indicó que las familias desplazadas están empezando a regresar a Akobo bajo la protección de los cascos azules, lo que permite a las agencias humanitarias y ONG ampliar la asistencia vital.
"Esto está ocurriendo en medio de importantes restricciones financieras que afectan al sistema de la ONU, pero nuestro principio rector sigue siendo claro: las personas deben ser lo primero", añadió.
PUBLICIDAD
En sus declaraciones, Gbeho también subrayó que la protección de los civiles sigue siendo, ante todo, responsabilidad del Gobierno sursudanés, e instó a un compromiso inmediato con el acuerdo revitalizado de paz de 2018.
"Se necesita urgentemente un cese de las hostilidades y un compromiso renovado con la implementación del Acuerdo de Paz tanto en la letra como en el espíritu, para restaurar la confianza pública y mantener los avances", afirmó.
PUBLICIDAD
La nueva jefa de UNMISS destacó, además, que el proceso de paz debe seguir estando liderado por actores sursudaneses, rechazando la percepción de presiones políticas externas.
"Lo tenemos claro: este es un proceso de paz liderado por Sudán del Sur y debe seguir siéndolo", aseguró, y agregó que la ONU está en el país para "ayudar a crear el espacio necesario para que los líderes cumplan la promesa de paz que hicieron a sus ciudadanos".
PUBLICIDAD
Sudán del Sur atraviesa una grave escalada de violencia que ha llevado a organismos internacionales a advertir de un deterioro acelerado de la seguridad.
En enero, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU alertó de una violencia “catastrófica”, especialmente en el estado de Jonglei, donde fuerzas de la oposición avanzaron y se intensificaron los enfrentamientos.EFE
PUBLICIDAD