Bruselas, 12 may (EFE).- La UE explorará "todos los instrumentos disponibles" para presionar a la Bienal de Venecia por la presencia de Rusia en la muestra, según advirtió este martes el comisario europeo de Cultura, Glenn Micallef, tras una reunión de ministros de Cultura y Deportes en Bruselas.
"No podemos apoyar financieramente, con dinero de los contribuyentes europeos, a una organización que permite a los agresores normalizar lo que está ocurriendo en Ucrania", declaró Micallef en rueda de prensa.
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La viceministra chipriota Vasiliki Kassianidou, que presidió la sesión, confirmó que "los Estados miembros condenaron esta decisión en el debate de hoy".
La Comisión envió a finales de abril una notificación a la Bienal amenazando con suspender una subvención de dos millones de euros.
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Micallef declinó confirmar si la Bienal ha respondido en el plazo que vencía el 11 de mayo, alegando confidencialidad, aunque precisó que "hay comunicación en curso" tanto con la Fundación como con el Gobierno italiano.
La Agencia Ejecutiva de Educación y Cultura (Eacea, por sus siglas en inglés) notificó ya a la Bienal, mediante una carta fechada el 10 de abril, su intención de suspender o revocar la subvención, vigente hasta 2028 y de la que hasta la fecha no se ha desembolsado ningún euro.
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"La normalización nunca debe confundirse con la reconciliación", subrayó este martes Micallef, quien señaló que la Bienal es el ejemplo más reciente de los intentos de Rusia de usar plataformas culturales europeas para la propaganda.
Trazó un paralelismo con el deporte, citando las decisiones del COI de levantar restricciones sobre Bielorrusia y del Comité Paralímpico de invitar a Rusia a los Juegos de Milán-Cortina.
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España, que en marzo firmó junto a otros 21 ministros europeos una carta pidiendo a la Bienal que rectificara, reiteró hoy su rechazo: "La cultura no puede ser utilizada para blanquear" la guerra de Putin sobre Ucrania, afirmó el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, a su entrada al Consejo.
El jurado internacional de la 61.ª edición dimitió en bloque a principios de mayo, antes de la apertura, en protesta por la presencia de los pabellones de Rusia e Israel. EFE
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