El jefe de Hizbulá aboga por un diálogo "indirecto" con Israel antes de una nueva reunión

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Beirut, 12 may (EFE).- El líder del grupo chií libanés Hizbulá, Naim Qassem, pidió este martes el inicio de negociaciones "indirectas" con Israel y aseguró que seguirán defendiéndose en el campo de batalla, a dos días de que tenga lugar una nueva ronda de diálogo directo entre ambos países.

"Llamamos a optar por negociaciones indirectas donde las cartas fuertes están en manos del negociador libanés y a retirarse de las negociaciones directas, que solo suponen beneficios para Israel y concesiones gratuitas por parte de la autoridades libanesas", dijo en una carta abierta a la cúpula de su movimiento.

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Hizbulá no participa en las conversaciones en marcha entre el Líbano e Israel, cuya tercera ronda tendrá lugar este jueves y viernes en Washington, con el objetivo de extender el frágil alto el fuego en vigor antes de pasar a abordar cuestiones más sensibles durante la segunda jornada.

Qassem consideró que la mejor solución pasa por incluir un cese de hostilidades dentro un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, este último mecenas de Hizbulá, aunque reconoció que "la responsabilidad de negociar para alcanzar los objetivos soberanos del Líbano sigue siendo responsabilidad de las autoridades libanesas".

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Por ello, expresó su disposición a "cooperar" con Beirut, pero la colaboración sería para lograr las demandas que su formación mantiene sobre la mesa desde el anterior conflicto.

Las principales son el final de los ataques israelíes contra el territorio libanés, que continuaron a lo largo de todo el cese de hostilidades de 2024, hasta el estallido de la nueva guerra a comienzos del pasado marzo; y la salida de las tropas de Israel presentes en el sur del Líbano.

Una vez se implementen estos puntos básicos, el Líbano podría debatir entonces una "estrategia de seguridad nacional" que aproveche todos los elementos útiles para su defensa, incluidas las filas del propio movimiento chií, apuntó el secretario general en la misiva.

En cuanto al desarme de Hizbulá, el principal objetivo de Israel y algo que también busca el Estado libanés, Qassem defendió que se trata también de un asunto interno.

"Nadie fuera del Líbano tiene relación con las armas, la resistencia ni con la organización de los asuntos internos del Estado libanés. Esta es una cuestión interna libanesa y no forma parte de las negociaciones con el enemigo", zanjó.

El cese de hostilidades está siendo violado a diario por ambas partes, en el caso de Hizbulá principalmente contras las fuerzas israelíes que ocupan el sur del Líbano.

En principio, el alto el fuego solo estará vigente hasta dentro de una semana.

"No nos someteremos ni nos rendiremos, y continuaremos defendiendo al Líbano y a su pueblo por mucho que pase el tiempo y por grandes que sean los sacrificios, que son menores que el precio de la rendición", sentenció el clérigo chií. EFE