Bruselas abre el proceso para simplificar las Directivas de Aves y Hábitats

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Bruselas, 12 may (EFE).- La Comisión Europea abrió hoy una consulta pública sobre las directivas de Aves y Hábitats, cuyas aportaciones servirán para alimentar la "prueba de estrés" a las que el Ejecutivo someterá ambas normas, como parte de la agenda de simplificación de la normativa comunitaria.

"No hay ninguna ambición de rebajar la protección", aseguró en una entrevista con EFE y otros medios de comunicación la comisaria de Medioambiente, Jessika Roswall, quien recordó que la Directiva de Aves tiene casi cincuenta años y la de Hábitats casi treinta.

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La Comisión indicó en un comunicado que el objetivo de la revisión es "evaluar si las directivas cumplen sus objetivos de proteger la naturaleza en la UE y si lo hacen de manera eficiente en términos de costes"

Ese examen forma parte de la agenda de simplificación de Bruselas, con la que busca reforzar la competitividad de la UE sin renunciar a sus objetivos medioambientales, económicos y sociales.

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La prueba evaluará si las directivas cumplen de forma eficiente su objetivo de proteger la naturaleza en la UE e identificará posibles vías para reducir cargas administrativas innecesarias sin rebajar su ambición.

La consulta estará abierta hasta el 4 de agosto de 2026 y se basará también en el examen que ya hizo el Ejecutivo en 2016 de esas dos Directivas y en recientes orientaciones publicadas por la Comisión sobre Natura 2000, cambio climático, pesca y la Directiva de Aves.

El pasado marzo, el Ejecutivo comunitario publicó unas orientaciones para aplicar de forma más "pragmática y proporcionada" la Directiva de Aves, sin modificar la norma ni rebajar formalmente su protección.

El objetivo de Bruselas es aclarar cómo deben aplicar los Estados miembros las prohibiciones de matar aves silvestres, destruir nidos o perturbarlas, y cómo pueden conceder derogaciones controladas cuando no haya alternativas, por ejemplo para proteger cultivos, pesquerías o la seguridad pública.

La Comisión defendió entonces que esas aclaraciones permitirían reducir cargas administrativas y sustituir, cuando sea posible, los análisis caso por caso por marcos preventivos más previsibles para agricultores, silvicultores, pescadores o promotores de infraestructuras.

Bruselas insistió, no obstante, en que las orientaciones no modifican la Directiva de Aves ni relajan sus obligaciones, sino que interpretan las reglas existentes y la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE.