Ayuso reivindica en el Dos de Mayo un Madrid libre de "sectarismo" que "no se dejará controlar por nada ni nadie"

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La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha reivindicado este sábado un Madrid libre de "acoso político y sectarismo", que "no se dejará controlar por nada ni por nadie" y que dice 'no' cuando alguien le quiere "torear".

Así lo ha expresado la dirigente regional en su discurso, marcadamente institucional, en el acto por el Dos de Mayo, día de la Comunidad de Madrid, desde la Real Casa de Correos, donde ha destacado que en Madrid no hay cabida para "el nacionalismo ni las ideologías identitarias" que han hecho "perder el tiempo".

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"El buen madrileño sabe admirar a Cataluña, como el catalán que realmente ama su región, sabe hacer lo propio con las demás, empezando por Madrid. Y sabe que esta es su casa y que estamos viviendo nuestro mejor momento", ha defendido, a la vez que ha subrayado que son libres del "sectarismo" algo que ha permitido a los madrileños "apreciar lo que funciona, sin complejos".

Por ello, ha aseverado que en la región se dice "sí" a toda idea buena y "no" a cuando alguien quiere "torearles". "Ahí es cuando nos sale el 'anda y que te ondulen'", ha afirmado.

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Al hilo, Díaz Ayuso ha destacado su "preocupación" por la situación que atraviesa España y el "poco apoyo administrativo" que afirma que tiene, pese a ser "puerta de entrada para el mundo entero como región capital internacional". "Somos la región más heterogénea que existe pues Madrid está hecha de todas las formas de ser español. ¿Cuántas oportunidades estamos perdiendo en estas circunstancias?", se ha preguntado.

Es por ello que cree que hay que centrarse en proyectos estatales que reformen infraestructuras "pensando en la nación", que repartan el agua de todos, incentiven a los médicos, reformen los transportes en todas sus formas para seguir vertebrando el país, que atraigan inversiones y que "cuiden de los autónomos, de la crisis de la familia y la falta de niños".

La presidenta madrileña ha resaltado que a los madrileños les gusta vivir "en torno a una terraza, a un espectáculo o simplemente paseando" en unas calles que son "alegres" pero en una región en la "ni la injusticia, ni la pena ni la soledad" les es indiferente.

"Todos actuamos si vemos a un niño andando solo por la calle, a una mujer siendo agredida o a una persona mayor o a alguna con discapacidad que necesita ayuda. Nos duele cuando una tienda se cierra y apreciamos que otras nuevas abran poniéndole gusto y esmero; nos gusta que el comercio tradicional y la empresa extranjera más puntera convivan en la misma manzana", ha apuntado.

También ha tenido palabras para la variedad internacional que se puede vivir en Madrid y para el campo, que "conecta con la niñez", por ello, ha puesto en valor la labor de agricultores y ganaderos, además de reivindicar los servicios públicos y el sistema sanitario de la región.

Precisamente sobre esa repercusión internacional la presidenta ha ensalzado que el Papa León XIV haya elegido Madrid dentro de sus primeras giras internacionales, algo que es "un orgullo" y le llena "de júbilo y responsabilidad".

También espera que el Ejército vuelva a su plaza, la Puerta del Sol, tras la cancelación de la parada militar, que "tanto le echa de menos" y cuyo eco resuena "en España entera".

UNA VILLA "DE CUATRO GATOS" QUE SE CONVIRTIÓ EN "CRUCES DE CAMINOS"

"La Reina Isabel la Católica no nos conoció como capital, pero le gustaba esta villa cuando éramos 'cuatro gatos', unos 5.000 habitantes, donde ya se percibía un ambiente especial. Éramos una de sus residencias favoritas y pasó largo tiempo en el Alcázar de Madrid, sobre el que se construyó el Palacio Real. De entonces queda una huella arquitectónica en la ciudad", ha recordado, haciendo un repaso histórico de Madrid.

Una villa de Madrid en la que "se tomaron decisiones importantes" para la configuración del Estado moderno y se celebraron algunas audiencias para tratar la financiación de la expedición de Colón. Como herencia de ese tiempo, ha subrayado que hoy son "Plaza Mayor de la Hispanidad, embajada al otro lado del Atlántico de los hijos del mestizaje", algo que es su "mejor obra".

"Para ser una capital de todos y de nadie en particular", ha aseverado la líder de Ejecutivo madrileño, quien ha señalado que, desde entonces, Madrid ha sido "cruce de caminos y de corrientes culturales fundamentales", además de ser región "de tabernas y de esquinas llenas de literatura y jerga popular", así como unión de "pueblos y de villas conectadas por caminos, historias y costumbres".

"El 2 de mayo demostró, con bajas españolas de todas partes, incluidos mujeres y niños, que la sociedad en Madrid era consciente de sus raíces y del papel que tenía para con el resto de la nación, como demostró el Bando de Móstoles, ha recordado.

Por último, ha señalado que los premiados con las Grandes Cruces este Dos de Mayo recuerdan lo lejos que pueda llegar una sociedad cuando "persigue la excelencia, lucha por todo lo bueno que hay en la vida, piensa en comunidad y mira al futuro con entusiasmo.

"Madrid es una tierra de acogida, abierta a corrientes, respetuosa con la pluralidad ideológica. También es tierra de fe y tradiciones. Nuestra herencia es Occidente, de la que estamos profundamente orgullosos. Cuyos valores, la libertad, la vida y el Estado de Derecho, son sus mayores bienes y por eso los protegemos y fomentamos", ha enfatizado.