Secesionistas del norte de Mali aclaran que su vínculo con Al Qaeda es "táctico"

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Mohamed Siali

Rabat, 30 abr (EFE).- El Frente de Liberación del Azawad (FLA), que exige la independencia del norte de Mali, aclaró que su relación con la filial local de Al Qaeda es "táctica" y reafirmó que la autodeterminación es la única vía para resolver el conflicto, después de coordinar el pasado sábado una gran ofensiva conjunta con los yihadistas contra el gobierno.

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Esta postura la expresó este jueves el portavoz del FLA, Mohamed Elmaouloud Ramadane, en una entrevista telefónica con EFE, tras los ataques del sábado que culminaron con la toma de Kidal, la ciudad estratégica del norte, por los secesionistas, y el asesinato del ministro de Defensa de Mali, Sadio Camara, por yihadistas cerca de Bamako.

Elmaouloud matizó que la coordinación con el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, filial de Al Qaeda en el Sahel) responde a una necesidad "táctica" impulsada por jefes tribales para evitar enfrentamientos entre ambos grupos y sumar fuerzas contra el Ejército maliense y fuerzas rusas.

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Durante los ataques del pasado sábado, los combatientes del FLA operaron con los yihadistas únicamente en la región del Azawad, que representa casi dos tercios del territorio maliense, mientras que los integrantes del JNIM atacaron Bamako y otras ciudades de Mali.

"Los combatientes de JNIM y del FLA provienen de las mismas tribus, familias y territorios, por lo que el enemigo no los distingue", explicó el portavoz, quien insistió en que no existe ningún "pacto político" entre ambos grupos.

Tras la retirada de las fuerzas occidentales de Mali después del golpe de 2020, Rusia se involucró en la lucha antiterrorista y contra los secesionistas del norte, primero a través del grupo privado Wagner y posteriormente del 'Africa Corps', dirigido por su Ministerio de Defensa.

Elmaouloud afirmó que la ofensiva del pasado sábado que llevó a la reconquista de Kidal fue ejecutada "sin ninguna ayuda externa" y basada en la "determinación" de la población local y sus combatientes.

Asimismo, advirtió a Rusia de que "con o sin presencia de mercenarios rusos, los combatientes del FLA fijarán una nueva relación de fuerzas" y que su única salida será "retirarse y abandonar su territorio".

El FLA descartó cualquier retorno a los acuerdos de Argel de 2015 firmado entre el Gobierno maliense y los grupos políticos y armados del Azawad, y reafirmó que su objetivo es la autodeterminación de su pueblo, que considera "una demanda legítima en derecho internacional".

"Es imposible regresar atrás", subrayó Ramadane, quien rechazó cualquier solución puramente militar o de seguridad y exigió "un planteamiento político y un estudio profundo de las causas políticas e históricas" del conflicto en su región.

El pacto de Argel de 2015, que garantiza que el Azawad seguirá integrado en Mali, responde a las aspiraciones autonómicas de la región y promete soluciones socioeconómicas para la marginación que sufría, pero fue sistemáticamente incumplido.

El portavoz afirmó que están en "guerra desde hace cerca de tres años" como repercusión del golpe de Estado de 2020, que llevó a la salida unilateral de Mali de los acuerdos de paz, incluido el pacto de Argel, lo que desencadenó ataques con "masacres" contra civiles en el Azawad y la huida de comunidades hacia países vecinos.

"Estamos en guerra desde que los golpistas de Bamako nos la declararon junto con (los mercenarios de la empresa privada rusa de seguridad) Wagner", subrayó, y presentó la recuperación de Kidal el pasado sábado como "un gran logro".

El FLA mantiene como objetivo estratégico "liberar todo el territorio del Azawad, incluidas las provincias que aún controla el Estado de Mali", y crear las condiciones para que los refugiados puedan "regresar a sus tierras con dignidad".

"Nos encontramos al inicio de una operación de liberación territorial", señaló el portavoz, quien añadió que, una vez recuperado todo el territorio, "será el pueblo del Azawad quien decida su futuro político", incluyendo si declara un Estado independiente.

El portavoz calificó el conflicto en el Azawad como el "más antiguo de África" y la fuente de "buena parte de la inestabilidad en el Sahel", por lo que exigió una "solución definitiva" conforme a las demandas locales basada en la autodeterminación.

Los secesionistas del Azawad, integrados en su mayoría por comunidades tuareg, árabe, peul y songhai, sostienen que las crisis recurrentes con los gobiernos centrales se deben al fracaso de las élites de Bamako, dominadas por la etnia bambara, la mayor del país, para construir desde la independencia de Francia en 1960 un Estado políticamente inclusivo que garantice un desarrollo socioeconómico equitativo en todas las regiones. EFE