Rusia rechaza una retirada de sus fuerzas paramilitares de Malí y defiende su "lucha contra el terrorismo"

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Las autoridades de Rusia han rechazado este jueves una retirada de sus fuerzas paramilitares de Malí, tal y como ha reclamado el grupo separatista tuareg Frente para la Liberación del Azawad (FLA), y ha recalcado que mantendrá su despliegue en el país africano para ayudara a la junta militar maliense en la "lucha contra el extremismo y el terrorismo".

"Rusia continuará, también en Malí, la lucha contra el extremismo, el terrorismo y otras manifestaciones negativas", ha sostenido el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, después de que el grupo --que el sábado lanzó una ofensiva coordinada junto a la rama de Al Qaeda en el Sahel-- reclamara la salida del país de los paramilitares del Africa Corps.

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Así, Peskov ha resaltado que Rusia mantiene esta presencia militar en Malí a raíz de "las necesidades declaradas por el actual Gobierno (maliense)", en referencia a la junta militar instaurada tras los golpes de Estado de 2020 y 2021, según ha recogido la agencia rusa de noticias Interfax.

El propio Africa Corps ha afirmado durante la jornada que "la situación en Malí continúa siendo difícil", dado que los integrantes del FLA y del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) --la rama de Al Qaeda en la región-- "siguen reagrupándose" y vigilando las bases de los paramilitares rusos y las Fuerzas Armadas de Malí.

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"Los milicianos del grupo terrorista Estado Islámico en el Sahel permanecen inactivos tras un intento fallido de tomar el control de Ménaka", ha recalcado en un comunicado, antes de insistir en la existencia de "una campaña de desinformación" con "coordinación, financiación y asistencia de medios de comunicación occidentales" para ocultar la situación real sobre el terreno.

En este sentido, ha insistido en que "las unidades del Africa Corps, junto con las Fuerzas Armadas de Malí, continúan cumpliendo sus misiones, realizando labores de reconocimiento y destruyendo objetivos enemigos identificados", antes de asegurar que el miércoles se desarticuló un intento de "emboscada" en Kwala.

Las Fuerzas Armadas malienses han resaltado en un comunicado que "al menos una decena de terroristas fueron neutralizados" en un bombardeo el jueves contra "un importante refugio de grupos armados terrorista" en Sévaré, en la región de Mopti (centro), así como la muerte de otros siete sospechosos en otro ataque aéreo al noreste de Ké-Macina.

Las declaraciones desde Moscú llegan después de que el líder de la junta, Assimi Goita, apareciera por primera vez en público el lunes y asegurara que la situación estaba ya "bajo control", tras lo que el Gobierno celebró el miércoles un Consejo de Ministros en el que no se trató la situación de seguridad, según su comunicado posterior.

Malí se encuentra en la actualidad dirigido por una junta militar instaurada tras los golpes de Estado perpetrados en agosto de 2020 y mayo de 2021, ambos encabezados por Goita, actual presidente de transición. Desde entonces, Bamako ha protagonizado un acercamiento a Rusia y se ha distanciado de sus aliados occidentales tradicionales, entre ellos Francia, antigua potencia colonial.