
La Confederación de la Alianza de Estados del Sahel (AES), creada por los líderes militares de Burkina Faso, Níger y Malí --países unidos por el mandato de una junta militar aparecida tras un golpe de Estado, y su distanciamiento de los organismos regionales y Occidente en favor de Rusia--, ha denunciado este domingo las "agresiones terroristas" acaecidas el sábado en "varios lugares del territorio maliense".
"La coordinación de los ataques, los objetivos seleccionados, el número de personas que participaron en el atentado, así como la logística y armas utilizadas, demuestran claramente que se trata de acciones planificadas y coordinadas desde hace tiempo, destinadas a infligir numerosas bajas entre las fuerzas de defensa y seguridad y a sembrar el terror entre la población civil inocente de la Confederación de Estados del Sahel y, en particular, de Malí", ha lamentado la Alianza en un comunicado firmado por su presidente y líder de la junta militar de Burkina Faso, Ibrahim Traoré.
Este pronunciamiento llega al calor de la ofensiva de milicianos yihadistas y tuaregs lanzada en la madrugada del sábado en Bamako, capital maliense, así como en otras urbes estratégicas del país, algo que la Confederación ha calificado de "agresiones bárbaras e inhumanas" que "llevan la firma de una conspiración monstruosa respaldada por enemigos de la lucha de liberación del Sahel emprendida a través de la AES".
En esa línea, la referida unión tripartita ha advertido que esos actos "innobles, cobardes y bárbaros" contra "un Estado miembro soberano" como es el de Malí "no podrán socavar la voluntad de los valientes pueblos del Sahel de vivir libres, en paz y con dignidad", tras destacar que el "macabro designio y las veleidades de desestabilización" de los perpetradores", a los cuales ha tachado de "verdugos de la paz y la concordia" en la zona, "han sido frustrados gracias a una respuesta profesional, valiente y decidida de las Fuerzas Armadas malienses".
Así, tras expresar su "más sentido pésame" a las familias de las víctimas mortales, la AES ha trasladado al Gobierno de Malí y a las "valientes" Fuerzas Armadas del país su "solidaridad total, incondicional y fraternal", al tiempo que ha destacado el "extraordinario valor con el que han repelido esta agresión bárbara, neutralizando a esos individuos de otra época, a sueldo de actores animados por una voluntad manifiesta de destruir su visión soberanista".
Ha sido este domingo cuando se ha confirmado la muerte del ministro de Defensa de Malí, Sadio Camara, por cuenta de la referida ofensiva que, aún hoy, mantiene en el país una situación de inestabilidad y confusión en la medida en que el Movimiento para la Liberación del Azawad (FLA) ha asegurado que su bastión tuareg en la ciudad de Kidal, en el norte del país, está bajo su control.
Más tarde, varios medios han informado que las fuerzas militares se han retirado desde Kidal hacia Gao y que también los mercenarios rusos del Africa Corps --antes Grupo Wagner-- han negociado su salida de la ciudad.
Por su parte, las propias Fuerzas Armadas del país han aseverado que la situación ha quedado bajo control y han calificado de propaganda algunas de las afirmaciones del grupo tuareg Frente de Liberación para el Azawad (FLA) y de la organización yihadista del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), vinculada a Al Qaeda, sobre la captura de algunas ciudades como Gao o Kidal, en el norte del país.