‘Los cárteles no existen’, el libro que desmonta la “guerra contra el narco” en México

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Ana Báez

Ciudad de México, 25 abr (EFE).- Políticos como Donald Trump saben que la sociedad y los medios de comunicación “necesitan un concepto rápido” para explicar la violencia y a sus ejecutores. Por eso, términos como “narcoterrorismo” o “guerra contra el narco” son “una salida peligrosa” con consecuencias visibles en las “políticas de intervención en Venezuela y de exterminio en México”, aseguró el periodista mexicano Oswaldo Zavala.

“Queremos una explicación rápida y, muchas veces, no la hay o es compleja. Por ejemplo, yo no la llamo ‘guerra contra el narco’; cada vez me inclino más por nombrarla ‘política de exterminio’, ya que describe mejor los 460.000 homicidios resultantes de los delitos del crimen organizado en México”, explicó Zavala (Ciudad Juárez, 1975) a EFE sobre la hipótesis de su libro reeditado ‘Los cárteles no existen’.

En un contexto en el que el mandatario estadounidense, Donald Trump, insiste en utilizar a los cárteles de la droga como blanco de su política de intervención -como lo hizo en enero con la “manufactura del Cártel de los Soles” y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, o cuando afirmó que estos grupos gobiernan países como México-, es crucial entender que la “palabra cártel es una trampa discursiva”.

A su juicio, este concepto, popularizado por la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) en la década de 1980, es un “significante vacío” que Washington utiliza a destajo para nombrar “cualquier cosa”: el robo de combustible, la extorsión o el terrorismo, con el pretexto de “ejercer presión diplomática”, como ha ocurrido “con el asedio a la presidenta” de México, Claudia Sheinbaum.

Explicó que, frente a la intervención militar de Venezuela, Sheinbaum “evitó que amenazas similares ocurrieran en el país” cediendo a las presiones de la Casa Blanca y llevando a cabo el operativo militar en el que fue abatido en febrero El Mencho, capo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con inteligencia estadounidense.

“La sociedad está distraída pensando que El Mencho o su hijo son los verdaderos problemas del país (...) A mí me preocupa que EE.UU. esté ofreciendo información para localizar a los capos de la droga en México y los mande matar, como lo hizo en Colombia en 1990”, advirtió.

Esa actuación por parte de la titular del Ejecutivo, destacó, es un ejemplo más de que “nuestra soberanía siempre ha estado vulnerada y que, al igual que los cárteles, no existe”, pese a que este Gobierno y su cancillería recurren a ese concepto a nivel discursivo cada vez que reciben una amenaza de Trump.

Para el especialista en seguridad, la militarización del país y la intervención de EE.UU. en operativos clave exhiben cómo la mandataria sostiene la relación binacional que México ha mantenido con el país vecino desde la llamada “guerra contra las drogas”, iniciada por el expresidente Felipe Calderón (2006-2012), un periodo que analiza en su libro.

“Lamentablemente, esta posición de ‘ceder’, ‘cooperar’ o matar narcotraficantes es una estrategia que no rinde frutos, porque no puede saciar la demanda de violencia que exige Estados Unidos en Latinoamérica; termina siendo un paliativo”, admitió.

El investigador apunta en ‘Los cárteles no existen’ que, detrás de estas estrategias de intervención -cuyo objetivo es “extraer recursos”, como se observa en la actual explotación del petróleo venezolano por empresas estadounidenses-, hay una “política de exterminio” basada en la militarización de los países, que se refleja en el aumento de las víctimas civiles mortales desde la década de 1990.

“Históricamente la ‘guerra contra el narco’, encabezada por EE.UU., ha servido para atacar minorías, para matar ambientalistas, a disidentes políticos, a gente pobre y racializada”, zanjó Zavala, para quien las Fuerzas Armadas estadounidenses son tan corruptas como en México: “lavan dinero, mueven drogas y asesinan”.

Zavala cuestiona el discurso en torno a la política de drogas, pero también llama a repensar la militarización, la violencia sistemática y la corrupción en México como un fenómeno que va más allá de lo doméstico y es transnacional, heredado principalmente del vecino del norte. EFE

(foto)