São Paulo, 23 abr (EFE).- La estatal brasileña Petrobras reafirmó este jueves que no ejercerá sus derechos de preferencia en Braskem, ni venderá su participación en la petroquímica, en el marco del acuerdo entre el actual controlador Novonor -antigua Odebrecht- y el fondo de inversión Shine.
En un comunicado enviado al mercado, Petrobras informó que mantendrá "una participación del 36,1 % en el capital total de Braskem, equivalente al 47 % de las acciones con derecho a voto".
De esta forma, la petrolera brasileña no pondrá obstáculos a la compra por parte de Shine, fondo administrado por Vórtx Capital y asesorado por la firma IG4, del 50,1 % de los títulos ordinarios que posee Novonor en Braskem, anunciada el lunes pasado.
Con plantas en Brasil, Estados Unidos, Alemania y México, Braskem es la sexta mayor petroquímica del mundo y lidera la producción mundial de biopolímeros y la de resinas termoplásticas en América.
Novonor, en pleno proceso de recuperación judicial para evitar la quiebra, intenta vender su participación en Braskem desde hace varios años como forma de aplacar la crisis financiera que sufre por los juicios por corrupción en los que fue condenado en diferentes países.
Por otro lado, Petrobras, controlada por el Estado brasileño, pero con acciones negociadas en bolsa, señaló en la nota que firmó con el fondo Shine un nuevo acuerdo de accionistas de Braskem para "promover una mejora de la gobernanza y el control compartido" de la empresa.
Ese control compartido, dice Petrobras, incluye la obligación de alcanzar "consenso en todas las decisiones del Consejo de Administración y de la Junta General, así como el derecho de ambas partes a designar un número igual de miembros en el Consejo de Administración y en la Dirección Ejecutiva".
Si el negocio es exitoso, Novonor, a través de su subsidiaria NSP Investimentos, se quedará con alrededor del 4 % restante del capital social total de Braskem, pero no tendrá poder decisión más allá de lo previsto en la ley.
Shine afirmó, por su parte, que pretende llevar a cabo, junto con Petrobras, "la reestructuración financiera y operativa de la compañía, con la intención de que Braskem vuelva a generar valor para sus accionistas y para Brasil". EFE