Londres, 21 abr (EFE).- La Junta de la paz creada en febrero por el Gobierno estadounidense de Donald Trump para encargarse de la posguerra en Gaza explora ahora con el gigante logístico emiratí DP World ambiciosos planes de reconstrucción para el enclave palestino, asegura este martes el diario Financial Times.
Los planes incluirían la creación de un gran puerto en Gaza (o junto a Gaza, en la parte egipcia contigua) y una zona libre de impuestos, todo ello dentro de la lógica de privatizar la mayoría de los servicios e infraestructuras en un territorio hasta ahora altamente dependiente del dinero público del gobierno palestino controlado por Hamás.
DP World, controlada por el Gobierno de Dubai, se ha expandido con rapidez y maneja, según sus propias cifras, un 10 % del comercio mundial diario en 80 países en los que tiene presencia.
El Gobierno de Emiratos mantiene relaciones diplomáticas con Israel desde 2020, que no ha roto ni siquiera durante la guerra en Gaza, y se ha convertido en uno de sus aliados más firmes en el mundo árabe. DP World suele alinear sus políticas con las del Gobierno de Emiratos, como ha demostrado al construir un puerto en Somalilandia, el 'país' autoproclamado independiente de Somalia y solo reconocido por Israel.
El diario asegura que estos planes de reconstrucción están sobre la mesa desde el año pasado, aunque no está claro cuál es el nivel de concreción.
La reconstrucción de Gaza, devastada tras una guerra de dos años, necesitará una inversión de 71.400 millones de dólares en una década -de ellos, 23.000 millones en los próximos 18 meses-, según un informe conjunto de la ONU, la UE y el Banco Mundial hecho público el lunes.
Al anunciar la Junta de la paz el pasado febrero en Washington, los países participantes anunciaron ambiciosos planes millonarios, pero muy pocos se han materializado, en parte por el estallido de otra guerra en Irán y en parte por las numerosas restricciones de movimiento que Israel todavía impone para acceder a Gaza y que hacen poco realistas los planes de reconstrucción a gran escala. EFE