MSF alerta de que la guerra en Ucrania convierte "enfermedades controlables" en "afecciones mortales"

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La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) ha alertado este lunes de que la guerra en Ucrania, que empezó hace más de cuatro años, está convirtiendo "enfermedades controlables" en "afecciones mortales" debido al retraso y las interrupciones a la hora de recibir tratamiento médico.

"En Ucrania, la inseguridad derivada de la guerra, unida a unas condiciones de vida extremadamente estresantes, están provocando una preocupante tendencia de retraso en las consultas médicas, lo que hace que los pacientes desarrollen complicaciones que podrían haberse evitado con una atención oportuna", ha aseverado la organización.

Así, ha lamentado que muchos pacientes que antes acudían a consultas rutinarias con MSF ahora necesitan atención hospitalaria, especialmente las personas mayores. "Las enfermedades crónicas manejables empeoran en silencio hasta convertirse en emergencias", ha añadido.

Esto afecta especialmente a las personas de edad avanzada, tal y como ha advertido la ONG. En este sentido, ha advertido de que más de 3.200 pacientes atendidos por MSF en los hospitales apoyados cerca de la línea del frente han sido derivados directamente a servicios hospitalarios especializados desde principios de año para la estabilización de sus enfermedades crónicas, lo que representa más del 75% de todos los pacientes atendidos por la organización en la fase de triaje.

Los equipos de clínicas móviles de MSF que trabajan en refugios para personas desplazadas y en comunidades remotas cerca de la línea del frente informan de la misma tendencia. En algunos casos, "los pacientes llegan en un estado tan grave que hay que llamar a las ambulancias para que les presten atención urgente", ha apuntado.

"La gente vive bajo un estrés constante, expuesta a ataques diarios, cortes de electricidad y una incertidumbre prolongada", ha explicado Robin Meldrum, director de MSF en Ucrania. "Todo ello, les dificulta reconocer cuándo una afección es grave. Lo que deberían ser enfermedades crónicas manejables se están convirtiendo en afecciones que ponen en peligro la vida", ha señalado.

INTERRUPCIÓN DEL TRATAMIENTO

Entre los pacientes atendidos por MSF, muchos son personas mayores que presentan complicaciones derivadas de la interrupción de la atención ambulatoria crónica para afecciones como la hipertensión, la diabetes y el asma. Estas complicaciones --algunas de ellas potencialmente mortales-- podrían haberse evitado con una atención continua. En la ciudad de Jersón, por ejemplo, la edad media de los pacientes ingresados en la unidad de cuidados intensivos a la que apoya MSF es de 63 años.

"Para cuando llegan al médico, a menudo ya se encuentran en estado crítico, y a veces es demasiado tarde", ha aseverado Meldrum, que afirma que el acceso a la asistencia sanitaria sigue siendo "un gran reto".

Desde el inicio de la invasión a gran escala lanzada por las fuerzas rusas en febrero de 2022, muchas clínicas locales han resultado dañadas o destruidas, el personal médico se ha marchado y las farmacias suelen estar cerradas. Para acudir al médico a veces hay que recorrer largas distancias, en ocasiones 20, 30 o incluso hasta 100 kilómetros, por carreteras dañadas y bajo la amenaza constante de ataques con drones, ha sostenido MSF, que ha indicado que el transporte público ha colapsado casi por completo.

Además, ha denunciado que muchos pacientes deben recorrer largas distancias para continuar con el tratamiento, mientras que el acceso reducido a los servicios de diagnóstico se traduce en que algunos casos pueden pasar desapercibidos, lo que "oculta la verdadera magnitud de las necesidades".

"Intentamos llegar a los asentamientos donde el acceso a la atención médica es más limitado", ha recalcado Katsa Brenneman, responsable de promoción de la salud de MSF en Ucrania. "Sin embargo, debido a la inseguridad --incluidos los ataques contra infraestructuras civiles, estaciones de tren y autobuses de pasajeros--, la gente tiene miedo de salir de sus casas. Los trabajadores humanitarios también operan bajo una amenaza constante; hemos tenido que suspender actividades en docenas de localidades cercanas al frente debido a los ataques con misiles y drones", ha asegurado.