Amnistía denuncia que Israel continuó cometiendo genocidio contra los palestinos en 2025

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Jerusalén, 21 abr (EFE).- La ONG Amnistía Internacional recuerda en su informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, que Israel continuó perpetrando un genocidio contra los palestinos en 2025, a pesar de los acuerdos de alto el fuego.

"Israel siguió imponiendo intencionalmente condiciones de existencia que acarreaban la destrucción física de la población palestina en la Franja de Gaza", detalla el informe publicado este martes, que también denuncia un creciente sistema de 'apartheid' en la Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Este.

Amnistía señala que la población de Gaza, más de dos millones de personas, fue sometida por Israel "de manera masiva a hambruna, homicidios y desplazamientos" el año pasado, lo que se sumó a la destrucción continuada de viviendas y otras infraestructuras de carácter civil.

Solo durante 2025, Israel mató a 26.791 gazatíes e hirió a 64.065 más; el 60 % eran niños y niñas, mujeres y personas de edad avanzada, detalla el texto según datos de defunciones de la Sanidad gazatí. Además, siguió atacando espacios civiles abarrotados de gente, entre otros, cafeterías, mercados y escuelas donde se refugiaban personas.

Entre las jornadas más letales, Amnistía recuerda como el 18 de marzo de 2025, Israel mató en bombardeos inesperados a al menos 414 gazatíes, incluidos 174 niños, poniendo fin al anterior acuerdo de alto el fuego firmado ese enero.

Además, detalla como en mayo, Israel destruyó deliberadamente la localidad de Juzaa (Jan Yunis) en la que vivían 11.000 personas "sin que hubiera una necesidad militar imperiosa que lo justificara" o como en septiembre comenzó a demoler al menos 16 rascacielos residenciales y comerciales en la ciudad de Gaza, que arrasaron los campamentos improvisados próximos y provocaron un nuevo desplazamiento de miles de familias.

"Israel debe poner fin a su genocidio contra la población palestina de Gaza, lo que incluye respetar sus obligaciones jurídicas de permitir el acceso sin trabas a la ayuda, levantar por completo su bloqueo ilegal y retirar su presencia militar ilegal, tal como ha indicado la Corte Internacional de Justicia en sus opiniones consultivas", concluye Amnistía.

Sobre Cisjordania ocupada y Jerusalén Este, Israel forzó en 2025 el desplazamiento permanente de más de 36.000 palestinos, entre ellos de los campamentos de Yenín, Nur Shams y Tulkarem; marcando también un récord histórico de demoliciones registradas por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) desde 2009.

Además, el gobierno israelí permitió la creación de 86 puestos de avanzada ilegales (inicio de asentamiento) y de otras 54 colonias, que se sumaron a los alrededor de 371 ya existentes, según la ONG Yesh Din. A su vez, el Ejército permitió cada vez más a los colonos atacar y aterrorizar con total impunidad a los palestinos, incluso a veces sumándose "a la violencia gratuita y protegieron a los colonos", según el informe.

En Cisjordania, 220 familias de 19 aldeas abandonaron sus hogares por esta violencia y tuvieron que desplazarse, según la organización israelí de derechos humanos B'Tselem.

En una escala regional, Israel lanzó ataques también contra Irán, Líbano, Catar, Siria y Yemen. En el caso de la guerra de 12 días contra Irán iniciada en junio, que repitió junto a EE.UU. en 2026, Israel dañó infraestructuras civiles y mató a más de 1.100 personas, entre ellas 45 niños.

"Los gobiernos extranjeros deben detener las transferencias de armas cuando exista un riesgo preponderante de que éstas se utilicen para cometer o facilitar la comisión de genocidio y otras violaciones graves del derecho internacional", denuncia Amnistía en alusión a los "ataques directos" israelíes contra la población e infraestructura civil. EFE