
El pasado 18 de marzo Kiko Matamoros y Makoke se reencontraban en la Audiencia Provincial de Madrid en el juicio contra el colaborador y su exmujer por un presunto delito de ocultación de su patrimonio entre 2009 y 2014 acusándolos de montar un entramado para esconder sus ingresos y evadir el pago de una deuda con Hacienda que superaría el millón de euros.
La Fiscalía solicita para el tertuliano una pena de prisión de cinco años, una multa de 33.000 euros, y el pago 636.697 euros en concepto de indeminación a la Agencia Tributaria; y para la modelo, cuatro años de cárcel, una multa de 30.750 euros de multa, y responsabilidad conjunta en el pago de otros 471.900 euros al fisco.
Una cita judicial en la que ambos comparecían ante el juez y que se suspendía hasta el 17 de abril después de que los abogados de Makoke presentasen 'in extremis' un informe pericial muy extenso para intentar demostrar su inocencia, debido a que el fiscal no había tenido tiempo de analizarlo con detenimiento por si pudiese resultar determinante en el proceso.
Y ha sido este viernes cuando la expareja ha vuelto a verse las caras en la Audiencia Provincial para la celebración del juicio. En primer lugar ha llegado la colaboradora de Mediaset acompañada por su abogado. Muy seria y visiblemente nerviosa, ha reconocido que "no es plato de gusto esto", aunque ha asegurado que "emocionalmente estoy tranquila" y con ganas de que termine todo esto. "No puedo hablar, mi abogado no me deja. Ya hablaré cuando pueda, cuando pueda" ha expresado sin hacer más declaraciones a la prensa.
Minutos después, en los que se la ha visto a las puertas de los juzgados charlando con su abogado y con dos jóvenes de su equipo legal, Makoke accedía al interior de la sala antes de que llegase a la misma su prometido, Gonzalo García, que ha querido estar a su lado apoyándola en este momento tan complicado, y de Lydia Lozano, testigo por parte del tertuliano, que hacía su aparición de lo más sonriente y bromista con la prensa apuntando que si la sentencia es desfavorable podría bailarles un "chuminero" para animarles, y que si son condenados a prisión les llevará lo que haga falta.
Una actitud muy diferente a la de Matamoros, que acompañado por su equipo legal se ha mostrado de lo más sonriente y, para nuestra sorpresa ha revelado que "vengo tranquilísimo. Estaba tranquilo cuando vine la primera vez, pues la segunda más. Vengo a reconocer los hechos que evidentemente me afectan y lo que no he hecho correctamente, y que sea la Justicia la que decida".
"Ojalá terminara hoy, pero esto puede tener un proceso de años o felizmente terminar hoy. Ojalá acabemos hoy, pero eso no depende de mí" ha añadido, confesando que "voy a afrontar lo que venga absolutamente, y sobre todo una voluntad de acabar con un problema que creo que nos atañe a todos, a mí en primer término, a mi familia, mis hijos, y mi pareja, y creo que en cualquiera en mi situación desearía, y es estar tranquilo y cumplir con mis obligaciones fiscales, o terminar de cumplir con ellas, y quedarme en paz".
Como ha reconocido, "estoy arrepentido de no haber hecho las cosas correctamente, y de haber sido la víctima propiciatoria de gente que va por la vida con muy mala sangre y muy mala voluntad".
Respecto a Makoke, Kiko ha asegurado que "creo que sabe desde el primer día porque está aquí, lo que no sé es si habrá cambiado la orientación o su intención de seguir defendiendo lo indefendible. Pero es su problema, a mí me da igual" ha sentenciado.
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