París, 16 abr (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, viaja este lunes a Polonia para reforzar la cooperación militar y energética con un país que París ha convertido en uno de sus principales socios estratégicos y con el que quiere reforzar ese vínculo y ampliarlo a sectores como la cultura.
A la cumbre entre ambos países, que tendrá en el puerto industrial de Gdansk, Macron acudirá acompañado de varios ministros y tiene previsto mantener un almuerzo con el primer ministro polaco, Donald Tusk, además de un encuentro con el expresidente del país y Premio Nobel de la paz Lech Walesa.
Fuentes del Elíseo indicaron que el componente militar será uno de los puntos centrales de la visita, que tiene lugar un año después de la firma del tratado de Nancy, en el que ambos países rubricaron un acuerdo de cooperación y defensa mutua "al nivel del que Francia tiene con sus socios privilegiados".
Un acuerdo que fue ratificado en un tiempo récord por los parlamentos de ambos países y con el apoyo de todos los partidos, lo que para París es una muestra del consenso que despierta la relación bilateral.
El viaje de Macron será la ocasión de profundizar en el mismo, después de que Polonia fuera uno de los países interesados en participar en la disuasión nuclear avanzada que el presidente francés propuso a sus socios el pasado 2 de marzo.
Las fuentes no precisaron la manera en la que Varsovia puede participar en ese programa, que París propuso en tres formas, la alerta avanzada, la defensa aérea y los bombardeos en profundidad.
Pero sí indicaron que Polonia es el principal beneficiario de los créditos comunitarios para reforzar la industria de defensa, lo que abre vías de cooperación, una de las cuales puede ser la de satélites de comunicación militar.
En el terreno de la energía, Francia puede proporcionar componentes a la primera central nuclear lanzada por Polonia, atribuida a un grupo estadounidense, al tiempo que la eléctrica pública EDF es candidata a construir la segunda, cuya atribución está prevista en 2027.
Macron depositará una corona en el cementerio francés de Gdansk, donde reposan restos de soldados galos de las campañas napoleónicas y de las dos Guerras Mundiales, que ya visitaron sus antecesores Charles de Gaulle y François Mitterrand.
El apartado cultural de la visita incluye la programación de un año cruzado Francia-Polonia en cada país y la entrega de la primera edición del premio Geremek "a una personalidad particularmente implicada en la relación" entre ambos países, señaló el Elíseo. EFE