Dubái, 15 abr (EFE).- Emiratos Árabes Unidos (EAU) convocó este miércoles al encargado de negocios de la embajada de Irak, Omar Abdulmajid, en protesta por los "atroces ataques terroristas" lanzados desde suelo iraquí por milicias "leales" a Irán pese al alto el fuego entre Estados Unidos y la República Islámica.
El Ministerio de Exteriores emiratí dijo en un comunicado que entregó una carta de protesta a Abdulmajid para expresar el "absoluto rechazo a los continuos y atroces ataques terroristas lanzados desde territorio iraquí, perpetrados por facciones terroristas, milicias y grupos armados leales a la República Islámica de Irán".
Estos ataques han sucedido "a pesar de la declaración de alto el fuego" entre Washington y Teherán de dos semanas, que entró en vigor el pasado día 8.
"Estos brutales ataques tuvieron como objetivo varias instalaciones vitales en los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), en flagrante violación de su soberanía y espacio aéreo", añadió la nota.
Asimismo, Exteriores emiratí apuntó que los ataques de represalia lanzados por Irán "y sus aliados" contra diferentes naciones del golfo Pérsico "amenazan la estabilidad regional y socavan los esfuerzos internacionales en ese sentido, así como las iniciativas para fortalecer la seguridad y la estabilidad" en Oriente Medio.
Pidió al Gobierno de Irak que "se comprometa a detener y prevenir, de manera urgente e incondicional, todos los actos hostiles que emanen de su territorio y estén dirigidos contra los Estados del Golfo y los países de la región".
Tras el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, Teherán lanzó a diario drones y misiles balísticos contra instalaciones militares y civiles de los países del CCG, compuesto por Emiratos, Arabia Saudí, Omán, Baréin, Kuwait y Catar.
Sin embargo, milicias proiraníes en Irak que actúan al margen del Gobierno iraquí -que trata desde hace años de desmantelarlas sin éxito- han lanzado también ataques contra algunos países del golfo Pérsico en favor de Irán, algo que ha puesto a Bagdad en una delicada posición con sus vecinos árabes, Estados Unidos e Irán. EFE