
El ministro de Exteriores checo, Petr Macinka, ha reabierto este martes el debate sobre trasladar la Embajada de República Checa de la ciudad de Tel Aviv a Jerusalén, insistiendo en que es una opción que le gustaría e insisitiendo en sus "ventajas prácticas", aunque ha señalado que necesita del apoyo interno de su Gobierno.
Durante su visita a Israel, Macinka ha indicado que quiere "reabrir el debate" de trasladar la Embajada del país a Jerusalén. Lo ha hecho durante una rueda de prensa junto a su homólogo israelí, Gideon Saar, explicando que no se debe "solo por su fuerza simbólica", sino también por sus "ventajas prácticas".
"Intentaré hacer todo lo que pueda", ha afirmado el ministro checo, afín a las políticas del Gobierno de Benjamin Netanyahu.
Así, aunque Macinka ha querido presentar la idea, ha admitido que necesitaría del apoyo interno de su Gobierno. "Si me preguntas sobre una posible fecha, ahora mismo no te podría responder", ha matizado. "No solo depende de mi, yo solo soy el ministro de Exteriores", ha explicado el ministro checo.
Esta decisión dependería en gran parte del apoyo del primer ministro, Andrej Babis, líder del populista de centro-derecha ANO, formación distinta a la de Macinka que lidera el partido motorista AUTO, que representa el ala más extremista del Gobierno de Babis.
El titular de Exteriores lidera este movimiento que reivindica la propiedad de automóviles, el antiambientalismo y el euroescepticismo en República Checa.
Asimismo, el mandatario checo ha querido expresar su fuerte respaldo a Israel en su ofensiva contra Líbano y en su apoyo a Estados Unidos en la guerra contra Irán. "Israel es un país civilizado rodeado de enemigos incivilizados. Los líderes liberales no saben a lo que Israel se está enfrentando", ha recalcado Macinka durante la rueda de prensa.