China limita exportaciones clave como método de imponer castigos, según empresas europeas

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Shanghái (China), 14 abr (EFE).- China está utilizando las restricciones a la exportación de productos clave como estrategia negociadora o herramienta para aplicar castigos, poniendo en peligro las cadenas globales de suministro, denuncia este martes un informe de la Cámara de Comercio de la Unión Europea (UE) en el país asiático.

El documento, titulado 'Control de exportaciones: la nueva caja de herramientas estratégica de China', apunta que este tipo de medidas, inicialmente planteadas para impedir la proliferación de armas o tecnologías de uso militar, han sido usadas primero por EE.UU. y luego por Pekín como estrategia comercial bajo el amparo de la seguridad nacional.

En el caso de Pekín, la demostración más clara llegó en abril de 2025, tras la escalada arancelaria iniciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, tras su regreso a la Casa Blanca: las autoridades chinas anunciaron controles a la venta al extranjero de tierras raras, minerales clave para múltiples sectores como defensa y automoción y cuya producción controla el gigante asiático.

La decisión "llevó a algunas cadenas de suministro casi a su punto de ruptura" y provocó "sufrimiento" a muchas de las empresas afiliadas a la Cámara, explica el informe.

Meses después, en octubre, Pekín amplió aún más estas restricciones, para suspenderlas durante un año en el marco de la tregua comercial que firmó con Washington a finales de ese mes. En cualquier caso, "supuso una expansión importante de la caja de herramientas de controles a la exportación del país, especialmente porque incluyó disposiciones extraterritoriales por primera vez".

Si bien el Ministerio chino de Comercio insistió en que las limitaciones a la exportación no eran prohibiciones, la Cámara considera que sí lo son 'de facto', al menos hasta que las empresas consigan las autorizaciones pertinentes por parte de Pekín, que "pueden llegar a tardar meses", con el consiguiente daño operativo y financiero.

El dossier considera que China ve estas medidas como "razonables y proporcionadas" ante la disposición de EE.UU. a "emplear como un arma" sus propios controles a la exportación, pero indica que la UE no comparte esa evaluación.

"El nivel de control que China ha acumulado a través de su control casi monopolístico de algunas cadenas clave de suministro y la voluntad de usarlo como palanca que ya ha demostrado con tecnologías y materiales cruciales suponen preocupaciones fundamentales a nivel económico y de seguridad nacional para Europa", agrega.

Concretamente, el nivel de dependencia de China sobre el total de las importaciones alcanza un 12 % en el caso de la UE.

El organismo ve ahora un riesgo "a largo plazo" para los negocios en China por esta situación: "(Pekín) podría retirar los permisos para exportar un producto en cualquier momento basándose en factores políticos (...). Los sistemas de permisos hoy activos podrían ser tanto un mecanismo de aprobación como un instrumento de castigo en el futuro".

El ejemplo que cita la Cámara son las restricciones a la exportación de bienes de 'uso doble' -tanto civil como militar- que impuso Pekín a Japón en enero en represalia explícita por las declaraciones de la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, sobre la intervención de sus Fuerzas de Autodefensa en caso de un ataque chino contra Taiwán.

Si bien el dossier reconoce que China no va a renunciar a estos controles, sí pide que Pekín encuentre una manera de responder a EE.UU. sin que suponga daños colaterales para otros socios comerciales.

En cualquier caso, la Cámara también cree que China no podrá utilizar eternamente estas herramientas: "Tanto EE.UU. como la UE están destinando recursos considerables a reducir sus dependencias", apunta el informe, que habla también de una "reorganización y regionalización" cada vez mayor de las cadenas de suministro, algo que irá en detrimento de los beneficios del comercio mundial.

"La actual dependencia de la UE le acarrearía un perjuicio desproporcionadamente grande a corto plazo si China aplicase controles extraterritoriales a la exportación. Pero, a largo plazo, la reputación de China como socio comercial fiable y destino de abastecimiento podría sufrir un daño considerable y quizá irreversible", sentencia el documento. EFE