Sánchez pide a China hacer más por la paz y abrir su comercio la víspera de verse con Xi

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José Miguel Blanco

Pekín, 13 abr (EFE).- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, inició este lunes la agenda oficial de su cuarto viaje a China en cuatro años con una doble petición a las autoridades de este país: implicarse más para intentar acabar con guerras como la de Irán, y abrir su comercio para reducir déficits como el de España con el gigante asiático.

Fueron dos mensajes lanzados en su intervención en una de las universidades más prestigiosas de China, la de Tsinghua, pero que previsiblemente trasladará directamente al presidente chino, Xi Jinping, en la reunión que mantendrá con él en el Gran Palacio del Pueblo.

La relación entre ambos, aseguran fuentes del Ejecutivo español, es de una confianza que se va consolidando, y eso consideran que es muy positivo para las de carácter político y comercial entre los dos países.

Sánchez usó su intervención ante el auditorio universitario para reivindicar la posición que viene defendiendo en apoyo del multilateralismo frente a quienes lo dan por muerto, en referencia, entre otros, aunque sin citarle expresamente en ningún momento, al presidente de Estados Unidos, Donald Trump

No hizo tampoco comentario directo alguno a la actitud de Trump en el conflicto de Irán, ante la que España y China han coincidido en criticar que los ataques que ha llevado a cabo junto a Israel no han respetado el derecho internacional.

Pero el presidente del Gobierno opinó que China, por su condición de segunda potencia mundial, debe ir más allá, implicarse más y exigir, "como está haciendo" -precisó- el respeto del derecho internacional no solo en Irán (donde este fin de semana fracasaron las negociaciones para un acuerdo definitivo), sino también en otros conflictos como los de Ucrania, Líbano, Gaza o Cisjordania.

De esta forma, abundó en la petición que hizo ya a Xi tras el ataque ruso a Ucrania para que jugara un papel de interlocutor que pudiera facilitar el fin de las hostilidades.

"El derecho internacional es la base de todo", proclamó el presidente del Gobierno, que aseguró también que sin la colaboración de China son inalcanzables otros objetivos como la lucha contra el cambio climático o la desigualdad.

Es recurrente también su llamada a intentar equilibrar la relación comercial de España y de toda la Unión Europea con China, y este lunes volvió a pedir que se avance en esa dirección llegando a afirmar que esa descompensación es "insostenible" a corto y medio plazo.

Fue entonces cuando lanzó su segunda petición: "Es necesario que China se abra para que Europa no tenga que cerrase".

Una frase que llega cuando el déficit comercial entre Madrid y Pekín superó el año pasado los 42.000 millones de euros y persisten disputas arancelarias entre la Unión Europea y China.

Hubo en este capítulo palabras que también de forma velada podían tener a Trump como destinatario, al mostrar su desacuerdo con quienes, en una posición que calificó de inmovilista, narran el crecimiento de unos como una pérdida para el resto, o argumentan que profundizar en determinadas relaciones implica renunciar a otras.

En la jornada posterior a las elecciones en Hungría, con la derrota del ultranacionalista Viktor Orbán, Sánchez tampoco se refirió a lo que supone para Europa (ya expresó su satisfacción por el resultado en las redes sociales), pero sí aprovechó sus referencias a lo que representa el continente europeo para señalar que sin una Europa unida no puede haber un orden internacional estable.

Son todas ellas reflexiones que previsiblemente estarán presentes no solo en su encuentro con Xi, sino también en las reuniones que mantendrá este martes con el primer ministro, Li Qiang, y con el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular, Zhao Leji.

Antes de ellas y además de visitar la Universidad de Tsinghua, el presidente del Gobierno, acompañado de su esposa, Begoña Gómez, recibió la cátedra honoraria de la Universidad de la Academia China de Ciencias, donde defendió seguir aumentando la colaboración en el ámbito científico entre España el país asiático.

Una cooperación que, en su visita posterior a la sede de Xiaomi en Pekín, pidió que se siga extendiendo también al ámbito tecnológico. EFE

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