
El Gobierno de Líbano ha recalcado este lunes que sus conversaciones con Israel demuestran que el alto el fuego de dos semanas alcanzado la semana pasada entre Estados Unidos e Irán no incluye al país, después de que Pakistán, el país mediador en dicho proceso, afirmara que sí lo cubría, tras lo que surgieron negativas de Estados Unidos e Israel, que ha continuado su ofensiva contra territorio libanés.
El ministro de Exteriores libanés, Yusef Ragi, ha indicado tras una conversación con su homólogo de Alemania, Johann Wadephul, que "Líbano busca, a través de negociaciones directas con Israel, lograr un alto el fuego". "Subrayé que esta vía refuerza en la práctica la separación entre el asunto libanés y la vía iraní", ha apuntado en un mensaje en redes sociales.
"También afirmé que solo el Estado libanés ostenta la autoridad para negociar en nombre de Líbano, en un mensaje claro que restablece el principio de la soberanía nacional en el corazón de la diplomacia libanesa", ha destacado, después de que las conversaciones en Islamabad entre Estados Unidos e Irán terminaran sin acuerdo, en parte por las diferencias sobre la aplicación del alto el fuego en Líbano.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció el 8 de abril un alto el fuego en Irán tras sus labores de mediación y aseguró que "Irán y Estados Unidos, junto a sus aliados, acordaron un alto el fuego inmediato en todas partes, incluido Líbano y el resto de lugares", si bien Israel afirmó poco después que Líbano no estaba incluido en el acuerdo y lanzó su mayor oleada de bombardeos contra el país.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Levitt, sostuvo posteriormente que Líbano no era parte del acuerdo, en medio de críticas y advertencias desde Irán, que recordó el mensaje publicado por Sharif, quien ha encabezado las labores de mediación para poner fin al conflicto, y resaltó que Líbano aparece mencionado específicamente, a pesar de las declaraciones posteriores desde Israel y Estados Unidos.
Beirut había reclamado en varias ocasiones a Israel la apertura de negociaciones bilaterales, algo aceptado el 9 de abril por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien ordenó mantener negociaciones directas con Líbano para establecer "relaciones pacíficas" y trabajar conjuntamente en "desmantelar" al partido-milicia chií Hezbolá, cuyo desarme han reclamado igualmente las autoridades libanesas, ante el rechazo del grupo a hacerlo si Israel no pone fin previamente a su invasión del país.