Escocia alerta de que Londres podría no estar preparado ante la "amenaza" rusa en el Atlántico Norte

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El ministro principal de Escocia, John Swinney, ha advertido de que Reino Unido podría carecer de medios suficientes para responder a la "amenaza" que representa la actividad militar de Rusia en el Atlántico Norte, especialmente en zonas próximas a la costa escocesa.

Swinney ha expresado su inquietud tras darse a conocer informaciones sobre la presencia de un submarino de ataque ruso y otros dos sumergibles de carácter espía que habrían estado operando cerca de infraestructuras submarinas clave, como cables de comunicaciones y energía. "Me preocupa mucho la presencia de buques rusos en el Atlántico Norte", ha señalado, subrayando que estas instalaciones son vitales para su país --Reino Unido-- y para "muchos otros".

Así las cosas, el dirigente escocés ha insistido en la necesidad de proteger estos activos frente a posibles acciones hostiles: "Es vital que nuestros intereses estén protegidos frente a cualquier amenaza que puedan suponer las acciones de los buques de guerra y submarinos rusos, que podrían dañar las infraestructuras", ha afirmado.

Estas declaraciones se producen después de que el ministro de Defensa británico, John Healey, confirmara que fuerzas de Reino Unido y sus aliados han seguido de cerca a tres embarcaciones rusas detectadas frente a la costa norte del país. Según explicó Healey, se desplegaron un buque de guerra y un avión para disuadir la actividad "maligna" vinculada al presidente ruso, Vladimir Putin.

El propio Healey ha advertido de que Moscú intenta aprovechar que la atención internacional está actualmente centrada en otros conflictos, como el de Irán, y ha señalado a Rusia como "la principal amenaza para la seguridad de Reino Unido".

En este contexto, Swinney ha reclamado revisar las prioridades en materia de defensa y ha cuestionado la capacidad actual de Londres. "Quiero asegurarme de que tenemos la capacidad para hacerlo", ha indicado, antes de apuntar que le "preocupa mucho que Reino Unido no tenga la capacidad suficiente para hacer frente a la amenaza rusa en el Atlántico Norte".

En esta línea, el titular de Defensa británico ha defendido una mayor inversión en la protección de infraestructuras críticas frente a otros gastos militares. A su juicio, el país debería centrarse en "proteger esa infraestructura" en lugar de destinar recursos a "armas nucleares que no (pueden) utilizar y que son prohibitivamente caras".

El líder del Partido Nacional Escocés ha criticado también la falta de comunicación con el Gobierno británico en cuestiones de seguridad, denunciando que no ha recibido información específica sobre esta situación y que existe un déficit de coordinación institucional. "Necesitamos más colaboración, más diálogo, más compromiso", ha reclamado.

Como ejemplo, ha recordado el caso del petrolero de bandera rusa anteriormente conocido como Bella 1, interceptado por Estados Unidos y trasladado posteriormente a la costa escocesa sin previo aviso a las autoridades autonómicas, lo que generó tensiones sobre la gestión de competencias.

Por su parte, el Ministerio de Defensa británico ha defendido que el país está reforzando su presencia en el Ártico y el norte de Europa, con medidas como el aumento de efectivos en Noruega, el despliegue del portaaviones 'HMS Prince of Wales' y nuevas inversiones en capacidades antisubmarinas dentro del programa 'Atlantic Bastion'.

"El excepcional personal militar que presta servicio en Escocia y los profesionales de la industria de defensa son un orgullo para este país", ha señalado un portavoz, que ha subrayado que estos esfuerzos buscan garantizar la seguridad nacional tanto dentro como fuera del territorio británico.