El figurinista dominicano Emilio Sosa: "Soy 90 % psicólogo con los actores y un 10 % arte"

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Inmaculada Tapia

Madrid, 11 abr (EFE).- El dominicano Emilio Sosa, el primer latinoamericano presidente del American Theatre Wing y uno de los grandes diseñadores de vestuario de Broadway, considera que su trabajo tiene una parte muy importante de psicología para que los actores den lo máximo de sí mismos sobre el escenario.

En una entrevista con EFE, asegura que no hay encargo profesional pequeño: "No importa si diseño uno o treinta vestidos, le doy la misma importancia a todos mis trabajos porque en ello va mi reputación".

Y ahora llega a la capital de España para trabajar en la representación de la obra 'A View from the Bridge', del norteamericano Arthur Miller.

El responsable de vestuario de espectáculos como 'Weeney Todd', 'On your feet' o 'Lady day' comenta que no siempre es fácil vestir a los intérpretes. "Tengo un poco de tripa o mis piernas son cortas" son algunos de los comentarios que ha tenido que escuchar.

"Siempre digo que mi trabajo es un noventa por ciento de psicólogo y un diez por ciento de arte. Mi objetivo es poner al actor cómodo para que se sienta bien y pueda dar lo mejor de él a su personaje", indica Sosa, pues "todos somos humanos".

El figurinista, que comenzó su trayectoria en un taller de moda, lanza una carcajada al evocar que, siendo joven, esperaba ser el próximo Óscar de la Renta, hasta que comenzó a trabajar para una empresa especializada en vestuario para ballet y ópera. "Fue allí donde me enamoré del teatro", confiesa.

'A View from the Bridge', que se estrena el 16 de abril en el Teatro Fernán Gómez de Madrid, es una de las obras más representadas y aclamadas de Miller, un retrato demoledor de los conflictos humanos y sociales en el Nueva York de posguerra.

En esta ocasión, es una adaptación de Eduardo Galán dirigida por otro grande de la escena norteamericana, el puertorriqueño Javier Molina, director artístico del Actors Studio de Nueva York.

Eddie Carbone vive con su esposa Beatrice y su sobrina Katie en el distrito neoyorquino de Brooklyn, cuando llegan dos inmigrantes ilegales primos de Beatrice, y a partir de ahí se desatan tensiones y celos que llevan a un desenlace trágico.

Son personajes de ingresos bajos, pero a los que el diseñador dominicano quiere dar "dignidad.

Recuerda que él mismo se crió en un hogar humilde, y asegura que la falta de ingresos no debe de estar asociada a no dar importancia a la apariencia. "Todos queremos vernos bien", justifica.

Considera fundamental atraer a los jóvenes al teatro porque "es el público del futuro", e incide en la necesidad de que todas las áreas del sector se apoyen entre sí.

Sosa emigró con su familia a Nueva York cuando tenía tres años y le preocupa la situación actual que vive Estados Unidos con las políticas antiimigratorias del presidente Donald Trump.

"Es una vida dura; el sueño americano es una meta mundial", describe, y señala que cada vez que hay elecciones en EE.UU. se produce una situación pendular que, a día de hoy, ha llevado a un "extremo".

Subraya que los Estados Unidos se fundaron "con la sangre y el sudor inmigrantes" y "sin inmigración los países no crecen", pero advierte de que también hay que ser conscientes de que el país tiene leyes. EFE

(foto)