Sistema de control de fronteras de la UE culmina implantación con algunas "dificultades"

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Bruselas, 10 abr (EFE).- El nuevo sistema electrónico de control en las fronteras de la Unión Europea, el llamado "Sistema de Entradas y Salidas" (EES, en inglés) culmina este viernes su implantación completa según el calendario previsto mientras que algunos Estados miembros presentan "dificultades técnicas" en su puesta en marcha.

En particular, este procedimiento sirve para registrar electrónicamente los datos de los ciudadanos de terceros países que viajen a la UE para estancias de corta duración (90 días en un período de 180 días) y, en los pasos fronterizos donde está implantado, figuran los datos de pasaporte, biométricos (imagen facial e impresiones dactilares) y de entrada o salida de los extranjeros.

El despliegue progresivo de este sistema comenzó el pasado 12 de octubre cuando se implantó en los 29 países que componen el espacio Schenghen -todos los de la Unión Europea, salvo Chipre e Irlanda, así como Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein-, primero en aeropuertos y posteriormente en fronteras terrestres y marítimas.

En aeropuertos como el de Madrid-Barajas-Adolfo Suárez, en el primer día de funcionamiento se registraron 1.819 entradas con este nuevo sistema que aún presenta algunas "dificultades técnicas" en algunas fronteras.

"Pese al calendario acordado, algunos Estados miembros tropiezan con dificultades técnicas. La Comisión está en estrecho contacto con estos Estados miembros y también comparte las mejores prácticas donde el sistema funciona bien", dijo a EFE un portavoz del Ejecutivo comunitario, que no especificó en qué territorios se experimentan estos obstáculos.

Sin embargo, la Comisión sostuvo que, "con el sistema funcionando bien, se tarda solo 70 segundos en registrar una entrada o salida".

La implantación del sistema en países como Portugal fue defectuosa, con colas de hasta 90 minutos en el aeropuerto de Lisboa, un problema que llevó al Gobierno portugués a suspender el uso de este sistema el pasado 30 de diciembre y por tres meses, en busca de soluciones.

En Málaga (sur de España), la Diputación denunció a finales de diciembre las "colas infernales" que provocó el EES, al igual que en la isla española de Tenerife, donde su Cámara de Comercio pidió al Ejecutivo español un plan de choque ante los retrasos que se produjeron en las mismas fechas.

Durante los últimos 5 meses, se registraron en las distintas fronteras de la UE más de 45 millones de entradas y salidas, con más de 24.000 denegaciones de entrada, de las cuales se consideró que más de 600 personas representaban "una amenaza para la seguridad de la Unión", explicó el portavoz comunitario.

En Rumanía, por ejemplo, los guardias fronterizos, al recopilar los datos biométricos de un viajero, descubrieron que la misma persona utilizaba dos identidades distintas con dos documentos diferentes emitidos a nombre de otra persona.

España tiene ya el sistema implantado en todos los puestos fronterizos -terrestres, marítimos y aéreos- y, según dijeron fuentes del Ministerio del Interior a EFE, está funcionando con normalidad, salvo alguna incidencia leve sin consecuencias.

El SES forma parte del llamado "paquete de fronteras inteligentes" de la UE, cuyo objetivo es mejorar la gestión de las fronteras exteriores de la Unión utilizando tecnología de vanguardia y soluciones innovadoras.

El Gobierno de España invirtió 83 millones de euros para adecuar a los requerimientos técnicos del sistema a todos los puestos fronterizos españoles, que siguen siendo competencia de la Policía Nacional. EFE