Uruguay ve en el acuerdo con la Unión Europea un punto de inflexión para el Mercosur

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Río de Janeiro, 9 abr (EFE).- El canciller de Uruguay, Mario Lubetkin, afirmó este jueves en Río de Janeiro que el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) marca un punto de inflexión que transformará la relación económica entre ambos bloques y abrirá una nueva etapa de crecimiento.

En una entrevista a EFE, en el marco de la IX Reunión Ministerial de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZPCAS), Lubetkin sostuvo que la implementación provisional del acuerdo el próximo 1 de mayo representa un "cambio de calidad" con efectos estructurales en comercio, inversión y desarrollo para el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Bolivia en proceso de adhesión)

Según el diplomático, la entrada en vigor del acuerdo luego de 25 años de negociaciones, así sea de manera provisional permitirá ampliar exportaciones, dinamizar sectores productivos y generar impactos en el empleo, el crecimiento del PIB y la reducción de la pobreza.

"Estamos convencidos de que este acuerdo implica un salto cualitativo para nuestras economías", afirmó.

El ministro destacó que, a diferencia de otros procesos, los países del Mercosur aprobaron rápidamente el acuerdo a nivel parlamentario, lo que evidencia un fuerte respaldo político en la región.

Lubetkin recordó que Uruguay asumirá en julio la presidencia pro tempore del bloque suramericano, desde donde buscará avanzar en la implementación del acuerdo y en la consolidación de resultados concretos.

Añadió que el país ejerce actualmente la presidencia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y del Grupo de los 77, lo que refuerza su papel en la articulación de agendas regionales y globales.

La aplicación provisional de las disposiciones comerciales del acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur garantiza la eliminación de los aranceles sobre determinados productos desde el primer día, lo que crea normas predecibles para el comercio y la inversión.

La entrada en vigor plena del tratado comercial, sin embargo, dependerá de la ratificación del Parlamento Europeo. Antes de pronunciarse, la Eurocámara espera un dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre si el acuerdo se ajusta a los tratados comunitarios.

El acuerdo abarcará un mercado de alrededor de 720 millones de personas y una economía conjunta estimada en unos 22 billones de dólares.

En términos comerciales, prevé la liberalización de la gran mayoría de los intercambios entre ambas regiones y permitirá que más del 90 % de las exportaciones del bloque suramericano ingresen al mercado europeo sin pagar aranceles. EFE