La Habana, 9 abr (EFE).– El viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, sostuvo este jueves en La Habana un encuentro con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, luego del anuncio de un segundo envío de petróleo de Moscú a la isla en medio del cerco petrolero de EE.UU.
El titular cubano de relaciones exteriores dijo en redes sociales que, durante la reunión de cortesía con Riabkov, agradeció el envío del petrolero ruso Anatoly Kolodkin, con 730.000 barriles de crudo, el primer cargamento de este tipo que recibió el país caribeño en los últimos tres meses.
"Resaltamos las sólidas, históricas y estratégicas relaciones existentes entre ambos países y agradecí por el reciente envío de petróleo a Cuba, frente al cerco energético impuesto por el gobierno de EEUU", detalló.
El viceministro ruso, quien acudió a la isla para presidir unas consultas Intercancillerías, ya había ratificado el pasado 1 de abril que su país continuará ayudando a Cuba, nación que calificó como "principal socio en la región del Caribe".
Según Riabkov, Rusia envió el cargamento de crudo a Cuba basándose "en criterios humanitarios", pero también porque Cuba es su "socio más cercano y más fiable en la región del Caribe".
Tras el arribo "exitoso" del Anatoly Kolodkin el pasado 31 de marzo al puerto de Matanzas, en el oeste de Cuba, el ministro de Energía ruso, Serguéi Tsiviliov, anunció que su país preparaba un segundo envío de petróleo a la isla caribeña, del que no han trascendido más detalles.
"Un buque ruso rompió el bloqueo. Ahora se está cargando el segundo. No abandonaremos a los cubanos", declaró Tsiviliov a la prensa local en un foro energético celebrado en la ciudad de Kazán.
El Anatoly Kolodkin, perteneciente a la corporación Sovkomflot, la mayor naviera estatal rusa, sancionada por EE.UU. desde 2024, llevó a Cuba 100.000 toneladas de crudo, en medio de la grave crisis energética que vive la isla, profundizada con el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de EE.UU. desde enero.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó entonces importancia a que Moscú rompiera el bloqueo impuesto por Washington y desestimó que la llegada de crudo a Cuba fuera a tener algún impacto en la situación actual de la isla.
"No me molesta (…) tienen un mal régimen, tiene un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa", indicó el mandatario.
La imposibilidad de las autoridades cubanas de cubrir la demanda de energía ha llevado a un punto crítico el desabastecimiento de petróleo lo que ha recrudecido los prolongados apagones diarios y ha provocado una parálisis casi total de la economía además de impactar servicios básicos de salud, transportes y otros. EFE