Kabul, 7 abr (EFE).- El Gobierno de facto de Afganistán elevó este martes a 132 el número de muertos y a 192 heridos por la sucesión de desastres naturales que azota el país desde el pasado 26 de marzo, tras una última jornada especialmente letal marcada por lluvias torrenciales e inundaciones repentinas.
"Debido a las lluvias, inundaciones repentinas, impactos de rayos y derrumbes de suelos en viviendas, 22 personas fueron martirizadas y otras 32 resultaron heridas en las últimas 24 horas", informó en un comunicado el portavoz de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (ANDMA), Hafiz Mohammad Yousuf Hamad.
Según el último balance de las autoridades afganas, la combinación de intensas lluvias, inundaciones, deslizamientos de tierra y sismos ha destruido o dañado un total de 5.522 viviendas en todo el país, subrayando la magnitud de la crisis que ya afecta a más de 6.331 familias.
El portavoz detalló que en los incidentes más recientes 52 casas fueron completamente destruidas y 198 sufrieron daños parciales, además de registrarse daños en 500 metros de carreteras y 170 jeribs (cada jerib equivale a unos 2.000 metros cuadrados) de tierras agrícolas.
Con estos datos, la infraestructura nacional suma ya 356,3 kilómetros de caminos arruinados y la pérdida de 15.682 jeribs de cultivos y casi 3.000 árboles desde que comenzó el temporal hace ocho días.
La emergencia es ya de alcance nacional y afecta a provincias a lo largo de todo el mapa nacional, desde Kabul a Paktika o Kunar, con especial dureza en el este o noreste del país.
Afganistán continúa siendo uno de los países más vulnerables ante los desastres naturales debido a su compleja geografía y a décadas de conflicto armado. Esta situación ha dejado una infraestructura degradada y viviendas de adobe altamente inestables que, ante el clima cada vez adverso, colapsan con facilidad dejando a miles de desplazados.
La capacidad de respuesta del régimen talibán es mínima debido al profundo aislamiento internacional, la congelación de activos bancarios y la retirada de gran parte de la ayuda humanitaria.
En agosto de 2025, un terremoto de magnitud 6,0 en la provincia de Kunar dejó más de 2.200 muertos, una tragedia que se sumó a los sismos de Herat en 2023, con más de 1.000 fallecidos, y al terremoto de junio de 2022 en el sureste, que cobró otras 1.100 vidas. EFE
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