Roma, 7 abr (EFE).- Las autoridades de Italia vigilan desde este martes el crecimiento de una gran grieta en el suelo de la localidad de Petacciato (sur), consecuencia de un antiguo corrimiento de tierra, que ha obligado a cerrar el tráfico rodado y ferroviario en la zona.
Los responsables del Departamento de Protección Civil italiano se han reunido esta tarde de urgencia para analizar la situación, tras detectar que la grieta había empezado a aumentar.
El suelo de Petacciato, en la región de Molise y a orillas del mar Adriático, ha amanecido con una gran grieta de 4 kilómetros de longitud en una zona que en el último siglo, al menos desde 1916, ha ido hundiéndose con sucesivos y numerosos corrimientos de tierra.
Esta primera grieta ya ha obligado a cerrar al tráfico la autovía A14, cuarteada por la grieta, así como la red ferroviaria en la zona a causa de la deformación de las vías.
El jefe de la Protección Civil, Fabio Ciciliano, ha explicado tras reunir a sus técnicos que "la situación es muy compleja" y avanzado que resolverla "conllevará algunas semanas o meses".
"Hablamos de una grieta que ha abierto un frente de 4 kilómetros por la que pasan las vías del tren. Evidentemente hasta que el corrimiento de tierra no se detenga no podremos llevar a cabo ninguna obra en las infraestructuras", ha advertido ante los medios.
Los corrimientos de tierra son frecuentes en Italia hasta el punto de que en el país unas 5,7 millones de personas viven en zonas amenazadas por este fenómeno geológico, según datos del Instituto Superior para la Protección y la Investigación Ambiental (ISPRA).
El caso más impactante de los últimos tiempos ha sido el del pueblo siciliano de Niscemi (sur), que el pasado enero quedó al borde de un barranco de diez metros por un corrimiento. EFE
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