
El dato de diciembre sobre la deuda pública no rebasó el máximo absoluto alcanzado en septiembre, cuando el pasivo de las administraciones superó los 1,700 billones de euros por primera vez en la historia, según consignó el Banco de España. Esa cifra representa un descenso respecto al récord observado en el tercer trimestre, situando el saldo a cierre de 2025 en 1,698 billones de euros. Este volumen evidencia un incremento anual, pero un retroceso en la ratio sobre el PIB, que queda en el 100,7%.
De acuerdo con la información publicada este martes por el Banco de España, la deuda pública de las administraciones españolas aumentó en 77.652 millones de euros respecto al mismo periodo del año anterior, lo que se traduce en un avance interanual del 4,8%. Sin embargo, la proporción del endeudamiento respecto al PIB fue inferior a la de 2024, disminuyendo en un punto porcentual y fijándose en su menor nivel desde 2020. El medio detalló que esta rebaja también permitió que el resultado a cierre de año quedara por debajo de las estimaciones oficiales.
Según reportó el Banco de España, en relación al PIB, la deuda cerró en el 100,7%, apuntando una disminución de 0,9 puntos porcentuales en comparación al dato interanual y, de esta manera, consolidando una tendencia descendente. En el contexto del Protocolo de Déficit Excesivo (PDE), este dato también se utiliza como referencia para evaluar el cumplimiento de los criterios fiscales con la Unión Europea.
El Gobierno había previsto en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (PFEMP) de octubre de 2024 que la deuda alcanzaría el 101,4% del PIB para el ejercicio de 2025, aunque una revisión posterior en el Informe de Progreso Anual de ese año elevó la estimación al 101,7%. Conforme el ejercicio transcurrió, las autoridades del Ejecutivo indicaron que el porcentaje final estaría más próximo al 101%. Sin embargo, la cifra de diciembre se situó incluso por debajo de esa expectativa, según el Banco de España.
El descenso registrado en la ratio de deuda respecto al PIB se vio parcialmente facilitado por el comportamiento económico en el último trimestre. El saldo absoluto de la deuda experimentó una reducción del 0,7% respecto al máximo anotado tres meses antes, aunque el avance anual permaneció en el 4,8%. Este comportamiento intertrimestral se atribuye a que el endeudamiento público ya no siguió la misma tendencia alcista que en periodos previos, según información del Banco de España.
En lo relativo a las proyecciones para los años venideros, el Ejecutivo estima que la ratio de deuda sobre PIB alcanzará el 100,9% en 2026, según lo consignado en las previsiones oficiales. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Economía indicaron que se encuentran en proceso de revisión y actualización de los datos macroeconómicos que formarán la base de los Presupuestos Generales del Estado para 2026, una revisión motivada por el impacto de la guerra en Irán y las medidas adoptadas en el marco de la crisis internacional, de acuerdo a lo informado por el Banco de España y el propio Gobierno.
Las proyecciones del Gobierno para los próximos años señalan una baja paulatina: la previsión es del 100% en 2027, del 99,1% en 2028, con una senda descendente que llevaría la deuda pública al 90,6% en 2031 y al 76,8% en 2041. El recorte es sostenido pero no alcanza los niveles considerados prudentes por la Comisión Europea, marcados en el 60%. El medio Banco de España destacó que las proyecciones disponibles no concretan en qué momento el endeudamiento público español podría repuntar por debajo de ese umbral exigido por Bruselas.
El comportamiento de la deuda pública y su relación con el PIB forman parte del seguimiento fiscal dentro del Protocolo de Déficit Excesivo, que supone un compromiso para los países de la Unión Europea en el control del gasto y la estabilidad presupuestaria. El seguimiento de estos indicadores resulta clave en la elaboración y aprobación de los presupuestos estatales y en la interlocución con las instituciones comunitarias, según ha transmitido el Banco de España en sucesivos informes.
El impacto de las circunstancias internacionales, como la crisis derivada del conflicto en Irán, y la aplicación de medidas anticrisis, serán factores que determinarán la evolución futura de la deuda y sus previsiones asociadas. El Banco de España y el Gobierno han coincidido en subrayar que estos elementos estaban propiciando la obligación de revisar los pronósticos anteriores, así como de establecer nuevas referencias para los ejercicios fiscales siguientes.
Mientras la senda de reducción propuesta se mantiene en las estimaciones a medio y largo plazo, la evolución exacta de la ratio deuda/PIB dependerá tanto del crecimiento económico como de la política fiscal adoptada por las autoridades. El organismo prevé que el seguimiento de la trayectoria del endeudamiento será uno de los elementos clave a observar en los años venideros, según las referencias más actualizadas publicadas.