
Markwayne Mullin asumió como secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos esta misma semana, en medio de una crisis creciente dentro de los aeropuertos del país debido a la suspensión presupuestaria que afecta a miles de trabajadores del Departamento de Seguridad Nacional. Según informó el medio que cubre esta noticia, el presidente Donald Trump anunció que firmará una orden ejecutiva para autorizar el pago inmediato a los empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), con el objetivo de frenar el aumento de demoras, largas filas y alteraciones en los terminales aéreos.
Tal como publicó la fuente original, Trump explicó que ha dado instrucciones al secretario Mullin para que ejecute estos pagos “de inmediato” como una medida de emergencia ante el “caos demócrata” presente en los aeropuertos. El presidente comunicó esta decisión a través de su red social, donde señaló que no será una tarea sencilla, pero que se compromete a llevarla a cabo para atender la situación en los terminales estadounidenses. De acuerdo con el contenido reportado por la prensa, la carencia de recursos para la cartera de Seguridad Nacional y el cierre que ya se extiende más de 40 días, han derivado en la suspensión de salarios y otras partidas clave, lo que dentro de los aeropuertos se traduce en demoras y conflictos visibles para los viajeros.
El medio también consignó que, como respuesta a la carencia de personal en los aeropuertos, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) desplegó a cientos de agentes en distintos terminales durante los últimos días, una decisión que suscitó críticas entre la oposición demócrata y organizaciones civiles que denuncian el uso excesivo de la fuerza en operativos que buscan detener a personas migrantes en situación irregular. Estas actuaciones del ICE ocurrieron en un contexto de creciente tensión institucional tras la expiración de la última prórroga presupuestaria —otorgada por los demócratas— que buscaba implementar modificaciones en el Departamento de Seguridad Nacional en respuesta a las polémicas intervenciones del propio ICE.
Según detalló la prensa, si bien el Departamento de Seguridad Nacional se encuentra paralizado presupuestariamente desde febrero, ciertas operaciones del ICE se mantienen gracias a la asignación de recursos administrativos procedentes de la ‘One Big Beautiful Bill Act'. Esta ley, aprobada en junio, permitió recortes de impuestos y aumentó tanto los fondos para defensa como los destinados a reforzar la vigilancia migratoria. No obstante, la paralización presupuestaria dejó a numerosos empleados sin salario y agravó las dificultades de funcionamiento en áreas clave como la TSA.
De acuerdo con el reporte, Trump utilizó su comunicación pública para agradecer la labor desempeñada tanto por los agentes de la TSA como del ICE durante este periodo y responsabilizó a la “ala izquierdista” del Partido Demócrata por lo que calificó de “crisis nacional”, argumentando que “no permitiré que los demócratas de la izquierda radical sigan teniendo a nuestro país como rehén”. Trump señaló que el desacuerdo presupuestario surgió porque los demócratas “se niegan a financiar la aplicación de las leyes de inmigración a menos que los republicanos acepten sus políticas de fronteras abiertas”, remarcando que “nunca, jamás, volverá a suceder”.
El presidente también hizo referencia a políticas migratorias previas, asegurando que la administración de su antecesor permitió la entrada de 25 millones de personas procedentes de prisiones, instituciones psiquiátricas y manicomios, e incluyó entre ellas a traficantes de drogas y personas responsables de homicidios múltiples. El mandatario no presentó datos concretos en su declaración, aunque insistió en que estas políticas resultaron perjudiciales para el país.
Por su parte, Mullin agradeció a Trump la decisión de garantizar los pagos para los agentes de la TSA, atribuyendo directamente a la suspensión presupuestaria provocada por el Congreso demócrata la generación de “largas filas” y pérdidas de “miles” de vuelos por parte de los ciudadanos estadounidenses. A través de sus redes sociales, expresó: “Los demócratas deben dejar de jugar a la política con nuestra seguridad nacional, dejar de castigar a nuestros empleados y reabrir el Departamento de Seguridad Nacional”.
En este contexto, el conflicto entre la Casa Blanca y el Partido Demócrata se mantiene sin una solución inmediata. Trump sostiene que las demoras y problemas en los aeropuertos constituyen una consecuencia directa del enfrentamiento por el financiamiento de la seguridad nacional y las leyes migratorias, mientras representantes demócratas y organizaciones civiles continúan cuestionando tanto la gestión republicana como la intervención del ICE en la operativa aeroportuaria regular. Como reportó la fuente informativa, la orden ejecutiva anunciada pretende aliviar la situación de la plantilla de la TSA y reducir el riesgo de interrupciones adicionales en el tráfico aéreo nacional, aunque su implementación dependerá del cumplimiento presupuestario por parte del Departamento de Seguridad Nacional liderado por Mullin.
Últimas Noticias
OIEA insta a la máxima contención tras ataques a complejos nucleares iraníes
Temas del día de EFE Internacional del 27 de marzo de 2026 (19.00 GMT)
El precio del petróleo escala de nuevo hasta superar los 110 dólares ante la incertidumbre en Irán
Las cotizaciones internacionales del crudo reaccionan con bruscas subidas, impulsadas por la creciente tensión militar en Oriente Próximo, ataques recientes sobre instalaciones iraníes y temores sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, clave para el suministro global
