Teherán dice que Grossi "nunca ha hecho nada útil" respecto a Irán y afirma que "solo empeora las cosas"

Las autoridades iraníes acusan al jefe del OIEA de parcialidad y falta de apoyo tras recientes ataques a instalaciones nucleares, advierten sobre el impacto de sus declaraciones y rechazan de manera categórica sus valoraciones respecto a la situación en la región

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Qaribabadi, viceministro de Exteriores de Irán, expresó una crítica directa hacia Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), al cuestionar el papel que desempeña en el contexto actual del programa nuclear iraní. “¿Es el director general de una organización internacional o un analista en los medios?”, planteó Qaribabadi en un mensaje difundido en sus redes sociales, señalando además que Grossi “aún no ha condenado los ataques contra las instalaciones nucleares pacíficas de Irán, incluidos los dos recientes ataques contra la central nuclear de Bushehr”. De acuerdo con el contenido de este mensaje recogido por la prensa, el funcionario iraní subrayó su inquietud por la forma en que las declaraciones de Grossi repercuten en la estabilidad de la región, al tiempo que enfatizó el rechazo de Teherán a las últimas valoraciones realizadas desde el OIEA.

Según informó la prensa internacional, el Gobierno iraní señaló que Grossi “nunca ha hecho nada útil” respecto a Irán y que “solo empeora las cosas” con sus intervenciones públicas. Esta postura se produce tras declaraciones del director del OIEA a la cadena estadounidense CBS, donde afirmó que “ninguna guerra puede destruir las capacidades nucleares de Irán, a menos que sea una guerra nuclear”, en el contexto de la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.

El medio detalló que las autoridades iraníes interpretaron esas palabras como una falta de apoyo por parte del organismo internacional ante los ataques que han sufrido sus instalaciones nucleares. Qaribabadi criticó el hecho de que, en vez de condenar los recientes ataques, Grossi optó por hacer advertencias sobre el impacto de la guerra en el programa nuclear iraní, lo que, según las autoridades de Teherán, “allana el camino para destruir las actividades nucleares legítimas y legales de Irán”. Insistió, además, en el rechazo categórico a lo que definió como declaraciones “parciales” y “pasivas”, y emitió una “seria advertencia” respecto al efecto que sus palabras pudieran tener sobre la situación en Oriente Próximo.

El medio añadió que estas críticas se suman a las ya lanzadas por Teherán después de la ofensiva israelí de junio de 2025, en la que Estados Unidos participó con ataques contra tres instalaciones nucleares iraníes. Durante ese episodio, las autoridades acusaron a Grossi de emitir “narrativas engañosas” mediante sus informes sobre el programa nuclear iraní, aunque el propio OIEA había confirmado que no existían pruebas que apuntaran a que Irán intentara acceder a armamento nuclear.

La documentación de los hechos muestra que la operación militar de Israel y Estados Unidos tuvo lugar tras la adopción de una resolución en la Junta de Gobernadores del OIEA, en la que se señalaba una supuesta violación de las obligaciones del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) por parte de Irán. Esta resolución se basaba en un informe presentado el 31 de mayo de 2025 por el organismo, el cual fue rechazado de manera firme por Teherán. Irán, a diferencia de Israel, figura como país firmante del TNP, lo que agrega un elemento relevante al cruce de acusaciones y a la tensión diplomática existente.

De acuerdo con la información consignada por la prensa, la cifra de personas fallecidas como consecuencia de los bombardeos sobre territorio iraní supera las 1.500, incluidas figuras de alto perfil en la estructura estatal y de seguridad del país. Entre los muertos se encuentran el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de altos mandos militares y responsables de otras agencias de seguridad.

La ofensiva se produjo en medio de negociaciones entre Estados Unidos e Irán dirigidas a alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, contexto en el cual las autoridades iraníes optaron por responder mediante ataques contra objetivos israelíes y estadounidenses en Oriente Próximo, incluyendo bases militares. El medio explicó que la postura oficial iraní interpreta la actitud de Grossi y del OIEA como un factor que complica tanto el desarrollo de su programa nuclear como el diálogo diplomático para la desescalada regional, en una etapa caracterizada por el aumento de la tensión tras los ataques a infraestructuras nucleares consideradas estratégicas por Teherán.

A lo largo de los hechos reportados, la posición de las autoridades iraníes refleja una crítica constante respecto al papel del OIEA, al que acusan de no condenar de forma explícita los ataques armados a instalaciones cuyo uso, afirman, es exclusivamente pacífico. Según recogió la prensa, la insistencia en presentar advertencias sobre las consecuencias de la guerra y el tratamiento informativo de los acontecimientos han agudizado el enfrentamiento diplomático entre Irán y la dirección del organismo internacional de energía atómica.