La OMI no tiene información "clara" sobre los "criterios" de Irán para el paso de buques en Ormuz

Miles de trabajadores permanecen inmovilizados cerca de Ormuz ante la falta de protocolos transparentes impuestos por Teherán, mientras el organismo marítimo internacional recalca la ausencia de condiciones seguras y urge negociaciones para garantizar la navegación en la zona

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Aproximadamente 20.000 marineros permanecen inmovilizados al oeste del estrecho de Ormuz, dentro del golfo Pérsico, a bordo de cerca de 2.000 buques, en una situación que se prolonga por la ausencia de protocolos claros para la navegación segura en la zona, según datos facilitados por la Organización Marítima Internacional (OMI). El organismo internacional, a través de su secretario general, Arsenio Domínguez, ha señalado que no dispone de información específica sobre los criterios exigidos por Irán para autorizar el paso de embarcaciones por este corredor estratégico, considerado fundamental para el comercio marítimo global. Así lo reportó Europa Press tras una entrevista con Domínguez, que advirtió sobre la falta de transparencia en las directrices impuestas por Teherán.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, Domínguez expuso que Irán ha informado a los miembros de la OMI su intención de restringir el tránsito por Ormuz a aquellos buques que cumplan ciertas disposiciones de seguridad, pero hasta el momento el organismo de Naciones Unidas no ha recibido documentación precisa que detalle estos requerimientos. El secretario general de la OMI expresó: “A la fecha, yo todavía estoy conversando con ellos porque no tengo información específica o clara de cuáles son esos criterios y es una de las principales preguntas que les he elevado”. Además, explicó que actualmente las embarcaciones navegan según procedimientos definidos unilateralmente por Irán en sus aguas territoriales, sin aplicar el sistema internacional de separación de tráfico recomendado por la OMI para esa ruta.

El tráfico diario por el estrecho se ha reducido drásticamente, según agregó Domínguez. Mientras que antes del conflicto el promedio diario de buques que cruzaban Ormuz rondaba los 130, en la actualidad el número ha caído abruptamente. El secretario general detalló que ahora los reportes indican cifras que “se pueden contar con una mano”, y que hay días en que solo dos navíos logran pasar o, en ocasiones, ninguno. El medio Europa Press consignó que esta situación obedece al endurecimiento de las condiciones por parte de Irán, motivado por el contexto de guerra en la región.

Entre las restricciones, Irán ha manifestado que no permitirá el tránsito de aquellos buques que considere “hostiles”, es decir, aquellos con supuesta vinculación a Estados Unidos o Israel o que, según su apreciación, participen o respalden acciones que califique como agresiones en su contra. Europa Press detalló que la OMI aboga por el respeto al derecho de libre navegación y el trato igualitario para todos los barcos, tal como reiteró Domínguez: “La posición de la OMI siempre va a ser que se respete el derecho de libertad de la navegación y el paso libre de los buques y que todos sean tratados de la misma forma”. En línea con este principio, recordó la reciente declaración del Consejo de la OMI, que pide la reapertura de Ormuz, negociaciones que garanticen la seguridad y la habilitación de mecanismos apropiados para evacuar a los tripulantes actualmente varados.

El secretario general de la OMI subrayó que, desde la perspectiva de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, un país no puede legalmente cerrar el estrecho de Ormuz, recalcando que transitar por esa vía marítima no reúne condiciones seguras en las circunstancias actuales. Europa Press enfatizó que esta consideración está basada tanto en el marco jurídico internacional como en la realidad operativa en la zona de conflicto.

Diversas organizaciones, entre ellas la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) y la Cámara Marítima Internacional, se han sumado a la supervisión del estado de los marineros afectados. Se han habilitado centros de asistencia en varios países para mantener contacto con las tripulaciones, priorizando atenciones de salud mental. Otros países ribereños, aunque con recursos limitados, han proporcionado asistencia médica y suministros esenciales, incluyendo agua y alimentos.

El relevo de tripulaciones en los barcos varados representa un desafío logístico considerable, señaló Domínguez, debido a que la región está declarada zona de combate. Según informó Europa Press, el temor fundado ante la inseguridad complica el reclutamiento de marinos dispuestos a reemplazar a los actuales tripulantes, quienes siguen trabajando en condiciones de elevada incertidumbre.

El espacio aéreo sobre el estrecho también se encuentra restringido, lo que agrava las dificultades para los buques que buscan llegar a puerto. Enfatizó Domínguez que abandonar barcos sin tripulación crearía riesgos adicionales, tanto para la seguridad de la navegación como para los propios navíos y las personas a bordo. El secretario general instó a no emplear el sector marítimo como herramienta indirecta en contextos de conflicto, recordando precedentes recientes como la crisis vivida hace menos de dos años por los ataques de los rebeldes hutíes en el mar Rojo, citados por Europa Press.

Se ha discutido la viabilidad de escoltas armadas para proteger los convoyes comerciales, aunque Domínguez expresó, citado por Europa Press, que esta no constituye una solución sustentable ni permanente: “No elimina en un cien por cien la posibilidad de que un buque mercante pueda ser atacado y de que tengamos a gente de mar que pueda ser herida o, aún peor, que pueda fallecer por este tipo de incidentes”. Domínguez reiteró la necesidad de abordar las causas profundas del conflicto regional y destacó que el objetivo debe ser restaurar la normalidad en el flujo del comercio marítimo.

La posible existencia de minas en Ormuz fue abordada por la OMI. Según Europa Press, Domínguez señaló que, si bien ha circulado esta información, la organización no dispone de confirmación oficial sobre la colocación de artefactos explosivos que puedan poner en peligro a la navegación o al sistema de separación de tráfico recomendado internacionalmente. Recalcó que la OMI condena toda acción estatal que afecte negativamente a los tripulantes, al transporte marítimo o a los propios buques.

A lo largo de sus declaraciones recogidas por Europa Press, el secretario general de la OMI reiteró la urgencia de establecer canales de diálogo entre las partes involucradas, para alcanzar acuerdos que permitan restablecer la navegación y proveer protección a los marineros que permanecen en la zona. Domínguez advirtió que la prolongación del bloqueo y la incertidumbre normativa incrementan los riesgos para la integridad física y mental de las tripulaciones y ponen en entredicho principios centrales del comercio internacional y de la protección a la vida humana en el mar.