Irán detiene a más de 45 "mercenarios" sospechosos de lazos con EEUU e Israel en operaciones en varias provincias

Autoridades acusan a un grupo de colaborar con potencias extranjeras y preparar ataques contra instalaciones del país, según el Ministerio de Inteligencia, mientras advierten a la población sobre graves sanciones para quienes mantengan vínculos con enemigos internacionales

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El Ministerio de Inteligencia de Irán informó que varias personas arrestadas en recientes operaciones en diferentes regiones del país están acusadas de intentar entregar información sobre instalaciones militares y centros estratégicos a potencias extranjeras, con el objetivo de facilitar ataques contra dichas ubicaciones. Según consignó la cadena de televisión pública IRIB, las autoridades detallaron que las acciones recientes forman parte de la respuesta ante lo que describen como una ofensiva conjunta por parte de Estados Unidos e Israel en contra de Irán.

De acuerdo con el comunicado difundido por el Ministerio de Inteligencia iraní, al menos cuarenta y cinco individuos identificados como “mercenarios” fueron detenidos en cinco provincias: Golestán, Azerbaiyán Occidental, Kermán, Isfahán e Ilam. Según reportó IRIB, los arrestados son sospechosos de planificar operaciones terroristas contra miembros de las fuerzas de seguridad y de preparar la entrega de datos a los considerados “enemigos”, refiriéndose a Estados Unidos e Israel, para facilitar ataques y bombardeos sobre infraestructuras sensibles y centros militares.

Las autoridades iraníes han exhortado a la población a contribuir con información sobre cualquier actividad inusual que pueda estar vinculada con espionaje, colaborando directamente con las fuerzas de seguridad en la identificación y detención de individuos bajo sospecha. Según la cadena IRIB, el llamado persiste en intensificarse tras las operaciones recientes, con el objetivo de ampliar el alcance de la vigilancia sobre potenciales colaboradores de gobiernos extranjeros.

El jefe del aparato judicial, Golamhosein Mohseni Ejei, enfatizó en sus declaraciones públicas que quienes sean hallados culpables de mantener relaciones de colaboración con Estados Unidos o Israel afrontarán una respuesta judicial severa, que incluye el decomiso de sus propiedades en Irán como medida punitiva. Ejei reiteró que los delitos relacionados con este tipo de cooperación pueden conllevar la pena de muerte para los condenados. Según publicó IRIB, el funcionario ha retomado en varias ocasiones el discurso sobre la severidad de las sanciones como estrategia disuasoria ante futuras colaboraciones con potencias internacionales consideradas hostiles por el gobierno iraní.

Según el reporte difundido por IRIB y confirmado por el Ministerio de Inteligencia, las operaciones para identificar y detener a sospechosos se han extendido durante los últimos días y se centran en zonas donde los servicios de seguridad han detectado un aumento en la comunicación y contactos de ciudadanos locales con personas o entidades vinculadas a países extranjeros. El objetivo declarado por las autoridades incluye evitar cualquier fuga de información que pueda comprometer la seguridad nacional o facilitar acciones militares coordinadas desde el exterior.

La información sobre los perfiles de los detenidos o características de los actos concretos no ha sido ampliada públicamente, manteniéndose bajo confidencialidad el avance de las investigaciones. Las autoridades insisten en que el compromiso con la protección de instalaciones militares y la integridad de las fuerzas de seguridad permanece como prioridad, reforzando el despliegue de operativos en aquellas regiones consideradas más sensibles para la defensa del país.

Esta nueva acción se presenta en un contexto en el que Irán acusa a Estados Unidos e Israel de intensificar los intentos por desestabilizar el territorio iraní, utilizando tanto recursos de inteligencia como campañas de información orientadas a obtener detalles sobre objetivos estratégicos. Según ha publicado IRIB, funcionarios del gobierno consideran que la colaboración de ciudadanos con potencias extranjeras supone una de las amenazas principales a la estabilidad y seguridad interna, motivando la implementación de medidas más estrictas de cercanía con la ciudadanía y vigilancia sobre movimientos y contactos con el exterior.

El Ministerio de Inteligencia afirmó que cualquier persona que facilite información o colabore de alguna manera con organizaciones o estados clasificados por las autoridades como adversarios políticos y militares será perseguida judicialmente bajo el marco de las leyes nacionales sobre seguridad y defensa. El comunicado, difundido por IRIB, recalca que la cooperación popular resulta fundamental para impedir la transmisión de información estratégica y detectar con mayor rapidez los intentos de injerencia extranjera sobre infraestructuras críticas del país.