Un nuevo fósil revela los orígenes de los simios

El hallazgo de Masripithecus moghraensis, desenterrado en el norte de Egipto y analizado por expertos del Centro de Paleontología de Vertebrados de la Universidad Mansoura, replantea las teorías sobre dónde y cuándo surgieron los ancestros directos de los simios actuales

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Aunque la mayor parte de los descubrimientos sobre los orígenes de los simios modernos se ha concentrado en el este de África, un nuevo análisis paleontológico sitúa el foco en el norte del continente, en zonas que hasta ahora no habían recibido la misma atención por parte de la comunidad científica. Según publicó el medio 'Science', el hallazgo de la especie Masripithecus moghraensis en el norte de Egipto estaría cambiando el actual paradigma sobre los lugares de surgimiento de los ancestros directos de los simios, incluidos los humanos.

De acuerdo con 'Science', el descubrimiento fue realizado en la región de Wadi Moghra, al norte de Egipto, por expertos del Centro de Paleontología de Vertebrados de la Universidad Mansoura (MUVP). El equipo de investigación y los paleontólogos consultados consideran que este hallazgo ofrece un aporte clave en la comprensión de la evolución temprana de los hominoideos, ya que se trata de la relación más cercana conocida entre hominoides basales y el linaje que posteriormente daría lugar a todas las especies actuales de simios.

El hallazgo fue descrito en detalle por Shorouq Al-Ashqar y su equipo, quienes notificaron que el fósil corresponde a una especie de simio que habitó la región hace aproximadamente entre 17 y 18 millones de años. Los científicos de la Universidad Mansoura aseguran que este descubrimiento se produjo en un periodo temporal esencial, cuando Afro-Arabia empezó a conectarse con Eurasia, facilitando una importante dispersión de especies fuera de África. La especie recibe el nombre de Masripithecus moghraensis en honor a Egipto y al lugar del hallazgo.

Según reportó 'Science', los investigadores emplearon una metodología bayesiana actualizada para analizar la posición de Masripithecus dentro del árbol evolutivo humano. Este enfoque les permitió combinar características anatómicas con la datación precisa de los restos fósiles, evaluando tanto sus morfologías como su antigüedad para estimar relaciones filogenéticas y tiempos de divergencia. Los resultados sitúan a Masripithecus como el hominoide basal más estrechamente relacionado con el linaje que culminó en los grupos de simios actuales.

Este descubrimiento invita a reconsiderar la visión perpetuada en los últimos años, la cual sitúa el origen de los simios modernos únicamente en regiones del este de África. Tal como puntualizaron David Alba y Júlia Arias-Martorell, del Institut Català de Paleontología Miquel Crusafont y de la Universitat de Barcelona, en un artículo de opinión publicado en la misma edición de 'Science', "Los hallazgos confirman que los paleontólogos podrían haber estado buscando ancestros hominoideos en el lugar equivocado". Tanto Alba como Arias-Martorell subrayan que los registros fósiles del Mioceno africano se encuentran dispersos y que muchos territorios todavía no han sido explorados con el mismo rigor.

Hasta el momento, la mayoría de hipótesis aceptadas sitúan los orígenes de los primeros simios, denominados hominoideos basales, en el área de Afro-Arabia durante el Oligoceno, hace más de 25 millones de años. Según ha sido informado por 'Science', los científicos consideran que desde esa región, estos antepasados se diversificaron antes de llegar hasta Eurasia entre 14 y 16 millones de años atrás, periodo conocido como el Mioceno. Sin embargo, aún se desconocen tanto la localización precisa como las condiciones geográficas en las que se originó el grupo de simios modernos, es decir, todas las especies existentes y su último ancestro común.

El propio registro fósil contribuye a esa incertidumbre, ya que resulta poco frecuente y sigue siendo difícil de interpretar debido a la escasez de restos preservados y a su localización irregular. De acuerdo con los investigadores citados por 'Science', los hallazgos del Mioceno en África se han concentrado sobre todo en unas pocas áreas y no reflejan el espectro completo del posible hábitat ocupado por los simios durante esos períodos históricos.

Además, los análisis realizados para determinar la posición de Masripithecus en el árbol evolutivo aportan indicios de que los simios modernos podrían haberse originado en regiones como el norte de Afro-Arabia, el Levante o el Mediterráneo oriental. Esta hipótesis reubica la búsqueda de ancestros hominoideos en zonas menos exploradas que el este de África, lo que abriría nuevas líneas de investigación paleontológica en territorios complementarios.

El reporte detallado por 'Science' subraya el impacto que este nuevo fósil podría tener sobre las directrices de búsqueda y las prioridades a futuro en la reconstrucción de la historia evolutiva de los simios. Los paleontólogos reconocen la necesidad de ampliar las exploraciones a otras regiones del continente africano y del entorno mediterráneo donde, según los registros actuales y los nuevos métodos de análisis, podrían encontrarse más fósiles que arrojen luz sobre el origen y diversificación de este grupo de primates.

El caso de Masripithecus moghraensis, descubierto en Wadi Moghra y anunciado por el Centro de Paleontología de Vertebrados de la Universidad Mansoura, implica para la comunidad científica una ampliación en el marco de referencia sobre la historia evolutiva de los hominoideos. La información consignada por 'Science' plantea que, a pesar de la escasez y dispersión de fósiles del Mioceno, cada nuevo hallazgo tiene potencial para reescribir el entendimiento sobre los lugares de origen y los procesos evolutivos de los simios actuales, incluidos los humanos.