
Teherán considera que el estrecho de Ormuz forma parte de un derecho natural y legal de Irán, incluyendo las restricciones impuestas a la navegación y los ataques a varios buques, respuestas directas a la ofensiva en curso, según detalló la agencia iraní Tasnim. En este contexto, Irán entregó oficialmente a Estados Unidos una respuesta a la propuesta presentada por Washington para poner fin al conflicto abierto, documento que fija condiciones específicas centradas en evitar la repetición de hostilidades y en aplicar el cese del fuego a toda la región. Pakistán intervino como mediador, encargándose de transferir el mensaje a Estados Unidos después de confirmar públicamente su papel en el proceso, dado que Islamabad actúa como canal entre ambas partes.
De acuerdo con la agencia Tasnim, la posición de Teherán se plasma en una respuesta a una propuesta estadounidense de quince puntos, entregada durante la última noche. Las autoridades iraníes insisten en que aguardan la contestación por parte estadounidense, a la vez que subrayan demandas centrales: poner fin a acciones consideradas terroristas, establecer garantías objetivas para evitar futuras guerras, exigir reparaciones e indemnizaciones, determinar las responsabilidades de los actores y asegurar que la finalización del conflicto se extienda a todos los ámbitos, lo que incluye territorios y actores en Líbano e Irak. Las condiciones también contemplan el reconocimiento de los derechos de Irán en el estrecho de Ormuz frente a las restricciones impuestas en el contexto de la violencia regional.
Según consignó la agencia Tasnim a través de fuentes iraníes, la propuesta de Washington se interpreta como parte de una táctica orientada a proyectar una imagen pacifista ante la comunidad internacional, controlar el precio del crudo y ganar tiempo para posibles futuras agresiones, entre ellas una eventual operación terrestre en el sur de Irán. Señalan que iniciativas de este tipo ya han coincidido anteriormente con negociaciones entre ambas naciones, como durante las ofensivas coordinadas junto a Israel en junio de 2025 y febrero de 2026. Los representantes iraníes plantean que “los estadounidenses buscan sentar las bases para cometer nuevos crímenes bajo la cobertura de las negociaciones”, en referencia explícita a la estrategia vista en episodios previos durante negociaciones nucleares indirectas entre ambos países.
En declaraciones recientes reportadas por Tasnim, el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, confirmó que se mantienen canales de comunicación indirecta entre Teherán y Washington con la mediación de Islamabad. Dar confirmó la entrega de mensajes entre las delegaciones y señaló la existencia de una propuesta de 15 puntos elaborada por la parte estadounidense, actualmente bajo análisis en Irán. Esta dinámica diplomática no ha sido reconocida públicamente por las autoridades iraníes como un proceso formal de negociación.
La cobertura de Tasnim también recoge reacciones desde Washington. El presidente Donald Trump lanzó una serie de advertencias dirigidas a Teherán, demandando que las autoridades iraníes se comprometan en un diálogo serio y aludiendo a la urgencia de alcanzar un acuerdo antes de que “sea demasiado tarde”. Trump sostuvo que los negociadores iraníes transmiten mensajes contradictorios, por un lado recurriendo a los canales diplomáticos y por otro asegurando de forma oficial que evalúan la propuesta estadounidense sin asumir compromisos claros.
Desde el Gobierno iraní, el ministro de Exteriores Abbas Araqchi negó que exista una mesa de diálogo ni conversaciones oficiales con Estados Unidos. Reconoció la recepción de mensajes de Washington, aunque insistió ante los medios en que esto no se traduce en negociación ni en un proceso de conversaciones formales. Según relató Tasnim, fuentes de Teherán describieron la propuesta estadounidense como “excesiva” y mantuvieron que los contactos actuales no tienen carácter de negociación.
Respecto a las consecuencias humanitarias y políticas de la ofensiva desarrollada por fuerzas israelíes y estadounidenses contra Irán desde el 28 de febrero, las autoridades iraníes confirmaron un balance superior a 1.500 muertos, cifra que incluye personal de alto rango entre el liderazgo político y militar. Entre las víctimas figuran el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib, junto a altos mandos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad nacional, según detalló la agencia Tasnim.
Las condiciones planteadas por Irán para avanzar hacia el fin de la guerra incluyen, además del cese de hostilidades regionales, el establecimiento de mecanismos para el pago de compensaciones por daños sufridos y la creación de garantías verificables de no repetición. Fuentes citadas por Tasnim recalcaron que el Gobierno iraní mantiene una postura de desconfianza ante la declarada voluntad de negociar desde Washington y percibe los llamados al diálogo bajo sospecha de encubrir futuras maniobras estratégicas.
La misma agencia detalló que, para el liderazgo iraní, el contexto geopolítico que rodea al estrecho de Ormuz sigue revistiendo especial importancia en el enfoque del conflicto, dado que las acciones allí implementadas son concebidas como parte de una defensa legítima frente a la presión militar y económica ejercida desde el exterior. Además, la posición oficial iraní subraya la demanda de que cualquier posible acuerdo debe incluir necesariamente a todos los actores implicados y a los denominados grupos de resistencia presentes en los distintos frentes de la región involucrados en la confrontación.
Tasnim añadió que el proceso negociador sigue abierto y pendiente de nuevas respuestas de Washington. Las expectativas oficiales en Teherán se centran en la recepción y evaluación de la contestación estadounidense para decidir próximos pasos, mientras el contexto permanece marcado por un clima de alta tensión en la región, la mediación activa de Pakistán y la falta de contactos directos formales entre ambas capitales.