Ecoener se adjudica 200 MW en la mayor subasta eléctrica de Guatemala

La empresa obtuvo dos acuerdos de suministro a quince años tras un proceso internacional liderado por el gobierno, lo que permitirá desarrollar plantas solares con sistemas de almacenamiento únicos en el país, consolidando su presencia energética local

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El proceso internacional llevado a cabo por el gobierno de Guatemala para ampliar la infraestructura energética nacional reunió 51 propuestas técnicas que sumaban cerca de 4.700 megavatios de capacidad instalada, según consignó la compañía Ecoener. Dentro de esta competencia, la empresa resultó adjudicataria de dos contratos de suministro por quince años, lo que la posiciona para desarrollar 200 megavatios a través de nuevas plantas solares equipadas con sistemas de almacenamiento, una modalidad inédita en el país.

De acuerdo con la información proporcionada por Ecoener y publicada por diferentes medios, la adjudicación corresponde a la mayor subasta eléctrica organizada hasta el momento en Guatemala, en el contexto del Plan de Expansión de Generación diseñado por el gobierno para responder al crecimiento sostenido de la demanda interna y fortalecer la soberanía energética del país. Los dos contratos de suministro de energía (PPA, por sus siglas en inglés) firmados por Ecoener permitirán la edificación de la planta fotovoltaica Cocales, que tendrá una capacidad de 140 megavatios pico (MWp), y La Hulera, con una potencia de 60 MWp.

Ecoener detalló, según reportó la fuente, que ambas instalaciones incluirán sistemas de almacenamiento por baterías. Cocales tendrá un sistema BESS (sistema de almacenamiento en baterías por sus siglas en inglés) de 20 megavatios de potencia y una capacidad de 80 megavatios hora (MWh), mientras que La Hulera contará con un almacenamiento de 10 megavatios de potencia y 40 megavatios hora de capacidad. Estos serán los primeros parques solares en Guatemala en incorporar este tipo de tecnología de almacenamiento energético, lo que representa un avance tecnológico significativo para la matriz eléctrica nacional.

La operación comercial de ambas plantas está programada para que inicie en 2028. Con la finalización de estos proyectos, la capacidad operativa de la empresa en el país aumentará hasta los 362 megavatios, consolidando su posición en el mercado energético guatemalteco. La adjudicación obtenida por Ecoener responde, según la información de la compañía, a la estrategia del gobierno guatemalteco de diversificar la matriz energética y de incorporar nuevas tecnologías que permitan estabilizar la oferta eléctrica, reducir riesgos sistémicos y favorecer la entrada de fuentes limpias y renovables.

El Plan de Expansión de Generación del gobierno, en el cual se enmarca la subasta, fue diseñado para anticiparse a los incrementos proyectados del consumo eléctrico. Según fuentes empresariales citadas en el proceso, se busca así reducir la dependencia de fuentes tradicionales y asegurar un suministro suficiente de energía ante el desarrollo económico e industrial del país. Las 51 ofertas técnicas recibidas provenían de compañías y consorcios internacionales especializados en generación eléctrica, lo que marca el carácter competitivo del proceso y la expectativa de elevar los estándares tecnológicos e industriales del sector en Guatemala.

Ecoener subrayó el carácter pionero de las instalaciones de Cocales y La Hulera, que destacarán por la incorporación de sistemas de almacenamiento energético en gran escala, algo que hasta la fecha no se ha implementado en el sector solar fotovoltaico guatemalteco. Este avance aportará flexibilidad y estabilidad a la red, posibilitando la entrega de energía durante el pico de consumo incluso cuando la radiación solar disminuya. La compañía expresó que, con esta adjudicación, refuerza su apuesta de crecimiento sostenible y de largo plazo en el mercado guatemalteco, un mercado en el que ya tenía presencia pero que ahora se verá ampliado significativamente.

El desarrollo de estos proyectos, indicó Ecoener en la información recogida por los medios, también permitirá un mejor uso de la capacidad solar instalada, maximizando el aprovechamiento de la infraestructura disponible. Las soluciones BESS comprometidas para Cocales y La Hulera sientan un precedente en la evolución del sector renovable en Guatemala, al combinar generación y almacenamiento para responder con mayor eficiencia al perfil de consumo nacional y a los retos técnicos derivados de la integración de fuentes variables en la matriz energética.

La construcción y puesta en marcha de las plantas fotovoltaicas también están alineadas con los lineamientos trazados por el gobierno de Guatemala en materia de transición energética y reducción de emisiones asociadas al sector eléctrico. La inclusión de almacenamiento en estos proyectos permitirá, según Ecoener y diversos análisis recogidos por los medios, una mejor conciliación entre la generación renovable y las exigencias operativas del sistema eléctrico nacional, contribuyendo a una mayor independencia de fuentes convencionales y a la gestión de eventos climáticos extremos que puedan afectar la continuidad del suministro.

Ecoener remarcó que la obtención de los contratos por quince años garantiza una estabilidad para la inversión y el desarrollo de infraestructura clave, facilitando así su estrategia de consolidación en Centroamérica. El grupo ya tenía experiencia previa en el sector renovable regional, pero la magnitud de estos contratos representa su participación más relevante en el país hasta la fecha, de acuerdo con la información divulgada tras la subasta. La adjudicación y posterior construcción de las plantas fotovoltaicas parte de la cooperación público-privada promovida por el gobierno guatemalteco para aumentar la seguridad y diversificación energética nacional a través de licitaciones abiertas a empresas locales e internacionales.

Las autoridades guatemaltecas y Ecoener coincidieron en que la internacionalización del proceso y la integración de innovaciones como el almacenamiento energético pueden marcar una inflexión en la manera en que se plantea el crecimiento del sector eléctrico nacional. El objetivo es sentar las bases para consolidar un modelo eléctrico más robusto, menos expuesto a interrupciones y apoyado cada vez más en fuentes sustentables, concluyó la información proporcionada por la empresa y reproducida por medios especializados.