Arabia Saudí anuncia el derribo de unos 35 drones lanzados contra el país en plena guerra en Oriente Próximo

Un comunicado oficial del Ministerio de Defensa informa que aparatos no tripulados fueron neutralizados en la región oriental del reino, en medio de la tensión creciente tras la operación militar estadounidense e israelí que reavivó los ataques desde Irán

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El sábado, Arabia Saudí declaró 'persona non grata' a varios miembros del personal de la embajada iraní como protesta por la escalada de la situación regional. Esta medida diplomática fue anunciada en un contexto de advertencia pública por parte del ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, quien indicó que “la paciencia no es ilimitada” y que Riad podría optar por responder militarmente a ataques procedentes de Irán. Según informó el Ministerio de Defensa saudí en sus canales oficiales y conforme reportó la agencia Europa Press, los sistemas de defensa aérea del reino interceptaron cerca de 35 drones en la provincia Oriental del país durante la noche del miércoles al jueves, en el marco de la tensión provocada por la ofensiva estadounidense e israelí lanzada el 28 de febrero contra Irán.

De acuerdo con los mensajes publicados por el Ministerio de Defensa en redes sociales, las fuerzas saudíes destruyeron un total de 34 aparatos aéreos no tripulados en la región oriental, que concentra gran parte de la riqueza petrolera saudí. El comunicado oficial no especificó el origen preciso desde donde se lanzaron los drones y no detalló la magnitud de los daños materiales ni la existencia de víctimas como consecuencia de estos incidentes. Arabia Saudí se ha visto involucrada en una creciente dinámica defensiva a raíz de la reciente escalada militar, en la cual Irán ha iniciado ataques contra Israel y objetivos estadounidenses en varios puntos de la región, incluyendo bases militares, en respuesta a la acción coordinada de Washington y Tel Aviv.

El medio Europa Press detalló que estos incidentes se enmarcan en un clima de guerra abierto en Oriente Próximo, motivado por la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní y aliados regionales. Según publicó la agencia, Riad ha venido interceptando de forma recurrente tanto drones como misiles provenientes de Irán, que han intensificado su ofensiva a partir del inicio de la última campaña militar. El Ministerio de Defensa indicó que sus sistemas de defensa antiaérea operan con recursos reforzados para prevenir afectaciones en zonas industriales clave, especialmente en la provincia Oriental, donde se concentran infraestructuras estratégicas relacionadas con la exportación de hidrocarburos.

El ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, citó en días previos por Europa Press, subrayó la disposición de su país a emplear la vía militar si se producen ataques que excedan la capacidad de contención diplomática. Bin Farhan señaló que el gobierno saudí mantiene abierta la posibilidad de una respuesta armada frente a nuevas agresiones con origen en Irán o actores alineados con Teherán en el contexto del actual conflicto regional. Las declaraciones del canciller se sumaron a una serie de advertencias públicas, en las cuales Riad ha manifestado que vigila estrechamente la evolución de las hostilidades y permanece atento ante cualquier amenaza a su seguridad territorial y energética.

Según refirió Europa Press, la reciente oleada de ataques se produce mientras persisten negociaciones indirectas entre Washington y Teherán orientadas a establecer un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear iraní. Esta coyuntura diplomática coincidió con el incremento de acciones hostiles de Irán en apoyo a fuerzas aliadas en la región, lo que ha provocado una alarma regional y respuestas enérgicas por parte de varios gobiernos del Golfo, entre ellos Arabia Saudí. Hasta el momento, las autoridades saudíes reportan la destrucción de decenas de dispositivos hostiles en las últimas semanas, en el marco de una política defensiva que prioriza la protección de sus instalaciones petroleras y la estabilidad interna frente al actual panorama de guerra en Oriente Próximo.

El medio Europa Press implicó que el gobierno saudí pretende destacar su capacidad para responder a amenazas aéreas mediante la utilización de tecnología de interceptación avanzada. Esta respuesta forma parte de la estrategia del reino ante el auge de incidentes transfronterizos por el uso de drones y misiles en el teatro regional. La falta de información sobre daños o víctimas tras los derribos forma parte de una política comunicacional destinada a evitar el pánico social y transmitir un mensaje de control a la población local, según indicó la agencia.

Los últimos ataques ocurren en un momento en que las rivalidades regionales entre Arabia Saudí e Irán han entrado en una nueva fase de confrontación, atizadas por los desarrollos del conflicto entre Israel, Irán y Estados Unidos. El endurecimiento de posiciones diplomáticas y el intercambio de mensajes amenazantes contribuyen a elevar la incertidumbre en un área caracterizada por su alta importancia geopolítica y por el rol clave que juegan las estrategias energéticas globales asociadas al Golfo Pérsico, reportó Europa Press.