América llega a la OMC dividida entre pedidos de reformas y defensa del multilateralismo

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Redacción América, 26 mar (EFE).- Las principales economías de América acuden a la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Yaundé, Camerún, con una agenda marcada por la defensa del multilateralismo, la urgencia de reformar sus mecanismos y el temor a nuevas barreras comerciales.

EE.UU. busca marcar el tono de la conferencia, que comenzó este jueves, con una agenda de reformas que incluye replantear el principio de "nación más favorecida", revisar el estatus de país en desarrollo y endurecer las reglas sobre subvenciones.

El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, defiende ajustes arancelarios frente a desequilibrios comerciales y propondrá limitar beneficios a economías del G20 o la OCDE, además de acotar el papel de la Secretaría de la OMC y clarificar las excepciones de seguridad nacional.

Brasil, la mayor economía de la región, va a estar representado por su canciller, Mauro Vieira, en línea con el llamado del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a una reforma "imprescindible y urgente" del organismo, al advertir que sin una actuación cohesionada del Sur Global la reunión ministerial podría derivar en un escenario de parálisis.

México acude con una posición centrada en la defensa de un sistema multilateral más eficaz, con reglas claras y estables. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha señalado que la OMC tiene "demasiada propensión al bloqueo", que las medidas tardan en resolverse y que, de no mejorar, el mundo podría derivar en bloques regionales con mayor incertidumbre.

Argentina está representada por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun, en medio de la apertura comercial bajo el Gobierno de Javier Milei. El país mantiene un papel activo en la OMC, donde su representante Gustavo Lunazzi preside el Consejo de Comercio de Mercancías, y ha avanzado con la aceptación del acuerdo sobre subvenciones a la pesca.

Colombia participa con su representante permanente ante la OMC, Mauricio Bustamante, con una agenda centrada en la defensa del comercio basado en reglas y el desbloqueo del sistema de solución de diferencias. También va a impulsar debates sobre comercio digital, agricultura y desarrollo, y plantear preocupaciones sobre las "medidas unilaterales que toman los países desarrollados, que se respaldan en objetivos nobles como la defensa de la salud, la seguridad y el medio ambiente, pero que han terminado actuando como restricciones veladas al comercio".

Ecuador, cuya delegación está encabezada por la viceministra Alexia Alcívar, centra sus expectativas en lograr resultados concretos en la reforma de la OMC, que incluya la "plena operatividad del sistema de solución de diferencias, la preservación de sus principios básicos como la transparencia y previsibilidad, en donde el desarrollo sea el centro del multilateralismo".

Panamá, con una delegación liderada por el ministro Julio Moltó, participa en las negociaciones sobre reforma, agricultura, comercio electrónico, subvenciones a la pesca y facilitación de inversiones, además de promover la coordinación regional.

Costa Rica, representada por el ministro Manuel Tovar, tiene un rol como facilitador en las discusiones sobre la reforma del organismo, con la expectativa de avanzar en la modernización de la OMC, la incorporación de acuerdos plurilaterales y una mayor equidad entre sus miembros.

Por parte de Uruguay participa la vicecanciller Valeria Csukasi, quien espera que la conferencia esté marcada por debates sustantivos y un diálogo real entre los países. La funcionaria señaló que, aunque existe consenso en la necesidad de reformar la OMC, persisten diferencias sobre el alcance de esos cambios, y subrayó la importancia de generar un programa de trabajo que permita recuperar el papel central del organismo en la definición de reglas claras para el comercio.

Paraguay está representado por la viceministra Patricia Frutos y defenderá un sistema de comercio basado en normas, abierto, no discriminatorio y transparente, además de insistir en preservar el carácter de la OMC como una organización dirigida por sus miembros. EFE