Hamás acusa a la Junta de Paz de "favorecer la agenda" de Israel e ignorar sus violaciones de alto el fuego

Hamás critica que la dirección del organismo internacional minimizó ante la ONU los ataques recientes contra civiles y acusan a Mladenov de respaldar medidas favorables a Tel Aviv mientras omite las denuncias sobre el incumplimiento de los acuerdos

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Basem Naim, portavoz del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), denunció que Nickolai Mladenov omitió detalles relevantes sobre los ataques israelíes en la Franja de Gaza tras la última tregua, minimizó la gravedad de las violaciones al alto el fuego y condicionó futuras etapas del proceso de paz a medidas que favorecen a Tel Aviv. Según consignó el medio ‘Filastín’, vinculado a Hamás, el representante palestino reclamó que el director ejecutivo de la Junta de Paz para Gaza presentó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas la primera fase del plan para la región como “prácticamente completada”, sin reflejar adecuadamente los recientes episodios de violencia que han causado centenares de víctimas entre la población civil palestina.

El medio ‘Filastín’ publicó que Naim acusó a Mladenov de “intentar cambiar el curso de los acontecimientos para favorecer la agenda de la ocupación”, haciendo referencia a la postura del responsable internacional tras su comparecencia del martes ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Hamás sostiene que el diplomático “ignoró por completo que la ocupación no cumplió con sus obligaciones en la primera fase y no ofreció garantías reales para el cumplimiento de ninguno de los compromisos futuros” descritos en el acuerdo alcanzado en octubre de 2025. La organización señala como ejemplo la ausencia de menciones claras al número de personas fallecidas en la Franja desde la entrada en vigor de la tregua; según datos de Hamás difundidos por ‘Filastín’, los ataques de Israel han causado la muerte de más de 750 palestinos y han dejado 1.800 heridos desde entonces, además de afectar la reconstrucción y cerrar los accesos fronterizos.

De acuerdo con la información publicada por ‘Filastín’, Naim cuestionó que Mladenov describa “violaciones del alto el fuego sin nombrar al responsable, es decir, a Israel”, y le imputó “amenazar al pueblo palestino con un regreso a la guerra en nombre de Netanyahu y su Gobierno, a pesar de ser un enviado de ‘paz’". El portavoz de Hamás subrayó que el envío y la distribución de materiales para reconstruir Gaza continúan prohibidos, y criticó la ausencia de avances sobre la apertura del cruce de Rafá y la llamada 'línea amarilla’, una zona delimitada según el acuerdo de octubre a la que las fuerzas militares israelíes debían replegarse.

Diversos reclamos de Hamás advierten sobre la condicionalidad impuesta por la Junta de Paz para Gaza a la continuación del proceso, ya que tanto la retirada israelí como las tareas de reconstrucción quedarían vinculadas al desarme de Hamás. Naim indicó, citado por ‘Filastín’, que “esta condicionalidad está en contra del acuerdo de Sharm el Sheij y de la resolución 2028 del Consejo de Seguridad, e incluso del plan de Trump”. El portavoz contextualizó que esta postura reproduce patrones de intervenciones internacionales previas que, según sus palabras, han “intentado congraciarse con estadounidenses e israelíes” sacrificando los derechos de los palestinos.

Durante su intervención ante el Consejo de Seguridad, Mladenov aseguró que la finalización de la primera fase del plan para Gaza está prácticamente lograda, pero reiteró que “la reconstrucción sólo podrá llevarse a cabo una vez hayan sido certificadas las fases de desarme”. Según reportó ‘Filastín’, Mladenov defendió que la experiencia de las últimas dos décadas demuestra que “el desarme verificado y una gobernanza palestina responsable no compromete la seguridad”.

Hamás sostiene que este enfoque “solo ha provocado desastres y ha envalentonado a los israelíes para persistir en su brutalidad”, sin aportar seguridad o estabilidad tanto para palestinos como para el conjunto de la región, de acuerdo al pronunciamiento publicado por ‘Filastín’. El movimiento islamista reclama que la comunidad internacional, y especialmente quienes actúan como mediadores, no omitan los incumplimientos y las consecuencias humanitarias de la situación sobre el terreno en Gaza.

En el trasfondo de este debate se insertan las denuncias de que no se han dado pasos concretos para levantar el bloqueo sobre la entrada de insumos de reconstrucción, ni para garantizar derechos de movimiento o seguridad para la población civil. La organización también mantiene que la comunidad internacional conoce estos hechos, pero prefiere condicionar el levantamiento de restricciones a compromisos que, bajo la óptica de Hamás, legitiman la continuidad de la ocupación y desatienden acuerdos anteriores.

Según detalló ‘Filastín’, el portavoz Naim expresó que la postura actual de la Junta de Paz para Gaza se alinea con tendencias históricas en las negociaciones regionales, donde los enviados internacionales suelen privilegiar la estabilidad y los intereses de potencias extranjeras, dejando de lado la satisfacción de las demandas más urgentes de la población palestina. Esta dinámica, de acuerdo a la organización, ha prolongado la crisis e incrementado el sufrimiento sobre el territorio de Gaza.

El comunicado difundido por ‘Filastín’ recoge la premisa de que la aplicación selectiva de las resoluciones y acuerdos internacionales alimenta la desconfianza entre las partes y perpetúa el estado de emergencia humanitaria. Las acusaciones de Hamás buscan visibilizar este patrón ante la ONU con la intención de modificar el enfoque de futuros mediadores y organismos internacionales respecto a la Franja.