El IPC de Reino Unido se mantuvo en el 3% antes del inicio de la guerra en Oriente Próximo

El último informe de la ONS indica que los precios en el país siguen superando el umbral de estabilidad, con aumentos sostenidos en alimentos, transporte y servicios, mientras la inflación subyacente también se encuentra por encima de lo previsto por las autoridades

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La inflación subyacente en Reino Unido, que excluye los precios de la energía y los alimentos frescos, alcanzó un 3,2% interanual en febrero, según consignó la Oficina Nacional de Estadística (ONS). Esta cifra supera el 3,1% registrado al inicio de 2026 y reafirma la persistencia de una tendencia al alza en la variación de precios, consolidando la preocupación sobre el encarecimiento sostenido de bienes y servicios básicos en el país. Según informó la ONS, este avance de la inflación subyacente ofrece un panorama donde la presión inflacionaria permanece constante, incluso en sectores clave de la economía.

El medio ONS detalló que la tasa general de inflación interanual en Reino Unido se ubicó en el 3% durante febrero, manteniéndose igual que en enero y cumpliendo once meses seguidos en niveles iguales o superiores a ese porcentaje. Esta cifra supera en un punto porcentual el objetivo de estabilidad de precios del Banco de Inglaterra, que se sitúa en el 2%. El Banco Central decidió conservar en marzo el tipo de interés de referencia en el 3,75%, buscando contener los efectos inflacionarios sin frenar completamente el crecimiento económico.

De acuerdo con los datos difundidos por la ONS, los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un alza del 3,3% respecto al mismo mes del año anterior. Aunque en enero la subida fue de 3,6%, el ritmo de encarecimiento de estos productos básicos continúa representando una carga significativa para los hogares, que afrontan aumentos en la cesta de la compra. En otros sectores, el transporte mostró una subida interanual del 2,4%, lo que refleja una ligera moderación respecto al 2,7% de incremento del mes previo.

El informe de la ONS indicó también que los servicios, uno de los componentes más relevantes para el cálculo de la inflación, aumentaron un 4,3% interanual en febrero, apenas una décima por debajo del 4,4% registrado en enero. Por su parte, la educación alcanzó un incremento interanual del 5,1%, mostrando la continuidad de las presiones inflacionarias sobre el coste de la enseñanza.

El conjunto de los bienes experimentó en febrero una subida de precios del 1,6% respecto al mismo periodo del año anterior, manteniendo la misma variación observada en enero. Este comportamiento refleja una estabilización relativa, aunque en un nivel por encima de los promedios históricos previos a la actual serie de incrementos inflacionarios.

Según publicó la ONS, el nivel de inflación registrado en Reino Unido en febrero se situó por encima de la zona euro, donde la tasa fue del 1,9%, y del conjunto de la Unión Europea, cuyo dato se estableció en el 2,1%. Estas diferencias subrayan la posición de Reino Unido como uno de los países con mayor persistencia en sus presiones inflacionarias dentro del continente, incluso antes de la reciente escalada de tensiones internacionales en Oriente Próximo.

Antes del inicio del conflicto en la región de Oriente Próximo, desatado tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, la inflación en Reino Unido ya mostraba señales de resistencia, según reportó la ONS. El índice de precios al consumidor (IPC) permanecía en el 3% previo a la intensificación de la coyuntura internacional, lo que indica que las presiones internas han sido un factor dominante en el sostenimiento de los actuales niveles de inflación.

Respecto al margen de maniobra de la autoridad monetaria, el Banco de Inglaterra mantiene la tasa de interés de referencia en 3,75%, una decisión adoptada durante el mes de marzo ante el panorama de inflación sostenida. Esta medida busca limitar el avance de los precios, sin afectar en exceso la actividad productiva.

El reporte de la ONS también mostró que, pese a la ralentización de algunas subidas respecto a meses anteriores, el ritmo de aumentos en los distintos sectores de la economía sigue representando un desafío para el poder adquisitivo de los consumidores. Los incrementos más notables persisten en el segmento de los servicios y la educación, mientras que el encarecimiento de los alimentos y el transporte mantiene su influencia sobre el coste de vida general.

Según los últimos datos publicados por la ONS, el ciclo inflacionario que vive Reino Unido se distingue por su extensión y por los niveles alcanzados, alejándose de las medias europeas y superando de manera continuada el objetivo fijado por el Banco de Inglaterra.