Puig se dispara casi un 13% por su posible fusión con Estée Lauder, que cae un 9,79%

Tras el cierre, la firma española confirmó negociaciones con la estadounidense para una posible integración, lo que impulsó el valor en el parqué madrileño mientras su potencial socia retrocedía bruscamente en Wall Street en medio de incertidumbre sobre el desenlace

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La confirmación pública de conversaciones entre la empresa española Puig y la estadounidense Estée Lauder para una posible fusión ha coincidido con el reciente nombramiento de José Manuel Albesa como nuevo consejero delegado de Puig en reemplazo de Marc Puig, quien permanece como presidente ejecutivo de la firma. Según reportó el medio, esta comunicación ocurrió después del cierre de la sesión bursátil del lunes y desató movimientos significativos en los mercados financieros: mientras las acciones de Puig lideraron las subidas en la Bolsa de Madrid, las de Estée Lauder sufrieron un fuerte retroceso en Wall Street.

De acuerdo con la información difundida por el medio, Puig terminó la sesión bursátil del martes con un alza del 12,97%, cotizándose en 17,59 euros por acción, tras haber alcanzado un incremento intradía del 14,77% y un precio máximo de 17,81 euros por título cerca de las 9:25 horas. Por contraste, los títulos de Estée Lauder cerraron la jornada con una caída del 9,79%, situándose en 71,53 euros por acción y profundizando la tendencia negativa que ha caracterizado a la empresa a lo largo del año. El medio señaló que Puig, pese a la fuerte subida del día, acumula una ganancia del 18,76% en lo que va de año, aunque su cotización aún está lejos de los 24,5 euros por acción con los que debutó en bolsa el 3 de mayo de 2024, lo que representa una corrección cercana al 30% desde su salida al mercado.

El medio detalló que en el caso de que la fusión prospere, la compañía resultante podría aproximar sus ventas a los 20.000 millones de dólares (17.260 millones de euros) y acumular un valor de mercado conjunto que rozaría los 40.000 millones de dólares (34.525 millones de euros). Esta integración supondría un peso relevante en el sector de la cosmética global y permitiría diversificar las líneas de negocio de ambas empresas. Según análisis publicados, Estée Lauder depende actualmente en un 15% de sus ingresos del mercado chino y se encuentra muy enfocada en un grupo reducido de marcas. En el caso de Puig, su portafolio incluye nombres como Carolina Herrera, Jean Paul Gaultier, Rabanne y Charlotte Tilbury, mientras que Estée Lauder agrupa firmas como La Mer, Clinique, MAC y Jo Malone.

Tras comunicar la existencia de conversaciones a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ambas compañías subrayaron que hasta el momento no existe ningún acuerdo definitivo ni se ha adoptado decisión alguna. Según consignó el medio, Puig declaró que “mientras no exista un pacto en firme, no puede garantizarse que la operación con Estée Lauder llegue a materializarse ni los términos de la misma”. La compañía estadounidense igualmente reconoció los diálogos, pero no proporcionó más detalles sobre su posible alcance.

El medio recordó que este movimiento estratégico se produce solo días después del relevo en la dirección ejecutiva de Puig, cuando José Manuel Albesa asumió el cargo de consejero delegado, sucediendo a Marc Puig. Este relevo y la confirmación de negociaciones han motivado múltiples reacciones entre analistas y expertos financieros, quienes han centrado su atención en el posible sentido de la operación y sus implicaciones para la propiedad y la gestión de la empresa catalana.

Según los analistas de Renta 4, el tamaño de Estée Lauder (25.870 millones de dólares de capitalización, equivalentes a unos 22.320 millones de euros) frente al de Puig (8.846 millones de euros) indica que, en caso de un acuerdo, la operación sería entendida como una compra de la firma española por parte de la estadounidense. Estos expertos señalaron que “la ecuación de canje debería situarse entre el 25% y el 30%”, combinando factores cuantitativos y cualitativos. Javier Cabrera, analista de XTB, declaró al medio que la eventual unión daría lugar a “un gran operador en el sector que podría hacerle frente de manera más clara a L'Oréal”, cuyas ventas estimadas para 2025 ascienden a 44.000 millones de euros.

El papel de la familia Puig, que controla el 72% de la empresa, también genera debate sobre el futuro de la independencia y la identidad de la compañía fundada hace más de un siglo. Analistas de Banco Sabadell apuntaron que, si el proceso culmina y según la proporción accionarial actual, la familia Puig podría convertirse en el segundo mayor accionista del grupo resultante. Renta 4 destacó como incógnita principal si los Puig estarían dispuestos a renunciar al control de una empresa con una larga trayectoria familiar, justo después de haberla sacado a bolsa en 2024 y de los recientes cambios en la cúpula directiva.

Otro aspecto señalado por el medio es que cualquier avance en la fusión requeriría la aprobación de las autoridades regulatorias, especialmente en el ámbito antimonopolio del sector cosmético de prestigio en Estados Unidos. Estée Lauder figura como uno de los principales actores en este segmento y Charlotte Tilbury, propiedad de Puig, ocupa actualmente la tercera posición por cuota de mercado en esa categoría. Este contexto podría influir en los tiempos y condiciones en los que se concrete alguna posible integración.

La información disponible hasta el momento sugiere que ambas empresas evalúan una operación de alto impacto financiero y estratégico, sin que se hayan definido todavía los términos exactos ni la estructura del eventual acuerdo. Tanto la evolución en bolsa de las compañías como el interés de los inversores estarán condicionados en los próximos días por nuevas comunicaciones oficiales y por la respuesta de los órganos reguladores y de los accionistas principales, según destacó el medio que difundió la noticia.