
La decisión de establecer la casa familiar como “casa nido” tras la separación, en la que los hijos permanecen y los padres alternan su estancia, ha marcado la vida diaria de Mar Flores y Javier Merino desde el fin de su matrimonio en 2016. Tal como detalló el medio Decomasters en su reciente emisión, la modelo compartió que el domicilio conyugal se mantuvo como núcleo para el bienestar de sus hijos, mientras que los adultos se alternan en su ocupación según el periodo de custodia. Este acuerdo, según relató Flores, permitió que los menores mantuvieran estabilidad y continuidad tras la ruptura, evitando que sintieran la influencia directa de la separación de sus padres.
En el marco del programa de interiorismo y decoración de TVE, en el que participa junto a su hijo Carlo Costanzia, Mar Flores abrió el relato sobre este proceso personal. De acuerdo con lo publicado por Decomasters, la empresaria recordó que la separación con Merino ocurrió tras quince años de matrimonio y cuatro hijos en común: Mauro, Beltrán y los mellizos Bruno y Darío. Flores reconoció que no previó la ruptura. “Yo no me esperaba que me iba a separar. Sabía que las cosas estaban mal, pero pensaba que la situación se iba a reconducir,” compartió la modelo ante las cámaras del programa, según publicó Decomasters.
La empresaria precisó que fue Javier Merino quien tomó la decisión definitiva de poner fin a la relación, una vez atravesadas serias dificultades empresariales derivadas de la crisis económica de 2008. Flores explicó que su entonces pareja sufrió con intensidad el impacto de la recesión, y que ese periodo también la sorprendió a ella en un momento sensible tras el nacimiento de uno de sus hijos, factor que dificultó la gestión conjunta de la adversidad. "La crisis de 2008 fue horrorosa para todos los empresarios y le ahogó. Él lo sufrió mucho y yo tampoco supe gestionarlo bien y tener la madurez porque acababa de dar a luz", relató Flores de acuerdo con Decomasters.
A pesar de lo inesperado de la separación, ambos optaron por priorizar la tranquilidad de sus hijos y evitar conflictos económicos o judiciales. Flores relató que, tras la decisión, los adultos establecieron un proceso de disolución del matrimonio basado en el diálogo y la colaboración. “No hubo peleas, no hubo abogados, no discutimos por dinero... El esfuerzo lo hemos hecho los adultos. Compartimos custodia y que la familia siguiera teniendo relación. Mis hijos no lo han sentido. Los más pequeños han vivido que sus padres, a veces están juntos y otras no, pero ellos viven en la casa familiar”, citó Decomasters en la emisión. Esta dinámica, según Flores, supuso desafíos personales, especialmente en cuanto a adaptarse a dejar la casa familiar cada semana, un cambio que reconoció afectarle a nivel personal, según reporta el programa.
El acuerdo alcanzado por la expareja incluyó la custodia compartida y el mantenimiento del vínculo familiar. Los hijos, según el relato de Flores, no percibieron la separación como un trauma, gracias a que los padres preservaron una relación cordial y cercana. “Eso solo se puede hacer si tienes buen rollo con tu expareja, si no es imposible. Y como nos llevamos como mejores amigos, mis hijos no han notado que nos hayamos separado”, expresó la empresaria sobre la relación con Merino, según destacó Decomasters.
Flores también compartió la dimensión personal de la experiencia, indicando que lo más importante que obtuvo fue tiempo para trabajar y desarrollar su marca propia tras la separación, según el mismo medio. La empresaria admitió que iniciar una nueva etapa fue un proceso exigente, pero subrayó que el verdadero premio residía en el bienestar de sus hijos y la capacidad de mantener la estabilidad familiar.
La sincera revelación de Mar Flores tuvo lugar durante una emocionante transmisión de Decomasters en TVE, en la que la empresaria y su hijo Carlo Costanzia se consagraron como los primeros finalistas del concurso de interiorismo, evitando la expulsión y accediendo a la gran final gracias a su desempeño al reformar el salón de una casa de campo con un presupuesto de 3.500 euros. Durante la emisión, ambos compartieron la alegría del logro y el valor de haber fortalecido su vínculo tras un periodo de distanciamiento. “Supone tener una medalla con mi hijo, que no nos ha tratado la vida muy bien. Es muy emocionante este momento”, declaró Flores, mientras Carlo expresó: “El premio está en haber compartido este momento juntos. Tenemos todo el tiempo del mundo".
El programa, según lo consignado por Decomasters, ha servido de espacio para que Mar Flores aborde públicamente episodios significativos de su vida, reflexionando sobre los modos en que se puede afrontar la separación marital priorizando la armonía en la vida familiar y preservando el bienestar de los hijos.
Últimas Noticias
Pere Romeu: "Sabemos que son 180 minutos, no se decidirá aquí en Madrid"
El técnico catalán advierte que la eliminatoria europea frente al conjunto blanco no se resolverá en el primer encuentro, resalta la necesidad de superar el desempeño habitual y destaca la motivación del vestuario azulgrana ante el reto continental

Previa del Real Madrid - FC Barcelona Femení

Trump dice que Irán le ha dado "un regalo muy grande" relacionado con el estrecho de Ormuz
Macron insiste al presidente israelí en entablar negociaciones con Líbano

Sheinbaum se reunirá en abril con la presidenta de Petrobras para explorar una posible alianza con Pemex
Claudia Sheinbaum anunció que mantendrá un encuentro con Magda Chambriard, máxima directiva de la firma brasileña, para analizar propuestas encaminadas a colaboraciones energéticas tras el interés manifestado por Luiz Inácio Lula da Silva en fortalecer vínculos bilaterales
