El OIEA confirma un nuevo corte de conexión de una de las líneas externas de la central de Zaporiyia

El organismo de control nuclear informó que una de las principales fuentes eléctricas en la planta bajo control ruso quedó fuera de servicio, lo que incrementa el temor internacional ante la posible ocurrencia de un incidente grave en el lugar

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El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) declaró que se mantienen conversaciones para acordar un alto el fuego local que permita realizar reparaciones en la infraestructura eléctrica de la central nuclear de Zaporiyia. Según el OIEA, el objetivo de estas negociaciones es restaurar la línea afectada, cuya desconexión compromete la seguridad eléctrica de la planta ucraniana, actualmente bajo control ruso tras el inicio de la invasión en febrero de 2022.

De acuerdo con lo publicado por el OIEA en sus canales oficiales, la central de Zaporiyia perdió la conexión con la línea de alimentación Dniprovskaya, reduciendo su acceso a suministro externo a una sola línea de respaldo. Tal como detalló el organismo, este incidente coloca a la planta en una situación de vulnerabilidad, ya que cualquier problema en la línea restante podría dejarla sin acceso inmediato a corriente eléctrica externa, vital para el funcionamiento seguro del complejo.

El director general del OIEA, Rafael Grossi, señaló que el organismo mantiene vigilancia constante sobre la situación y subrayó la urgencia de pactar un alto el fuego específico que facilite los trabajos de reparación. Según consignó el OIEA, esta no es la primera vez que se acuerda una tregua local de estas características: el pasado 27 de febrero, el organismo había anunciado otro alto el fuego limitado para reparar la línea de suministro Ferrosplavnaya-1, también utilizada por la central.

El OIEA reiteró su alarma ante los riesgos de accidente consecuencia de estos cortes eléctricos, advirtiendo que la seguridad del recinto depende de suministros externos estables y confiables. En repetidas ocasiones, el organismo manifestó su preocupación por el impacto potencial de una interrupción prolongada del suministro en la integridad de los sistemas de refrigeración y control de la central, la mayor instalación nuclear de toda Europa.

El medio internacional informó que Moscú y Kiev continúan acusándose mutuamente por los ataques que han dañado la infraestructura auxiliar de la central nuclear. Las autoridades de ambos países se responsabilizan entre sí por los bombardeos que han provocado sucesivas interrupciones eléctricas, complicando la operación normal de la planta e intensificando los temores sobre la posibilidad de un incidente nuclear.

La central de Zaporiyia sigue jugando un papel central en el equilibrio energético y en la preocupación internacional por la seguridad nuclear en el conflicto entre Rusia y Ucrania. Las sucesivas interrupciones del suministro eléctrico agravan la sensación de inestabilidad alrededor de la instalación, lo que reafirma la importancia de que el OIEA supervise la evolución de la situación y promueva la cooperación para restablecer la seguridad en la zona.