Baja la mortalidad por tuberculosis en Uruguay, pero las cifras permanecen altas

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Montevideo, 24 mar (EFE).-Uruguay registró una baja en la mortalidad por tuberculosis en el año 2025, luego de que fallecieran 25 personas menos que en el 2024, aunque las autoridades permanecen en alerta por los casos elevados "para una enfermedad que es prevenible".

Según los datos que presentó este martes la directora técnica del Programa Nacional de Tuberculosis, Gabriela Amaya, durante el pasado año fallecieron 123 pacientes por tuberculosis y en total se notificaron 1.450 casos.

Del total de registros, 1.278 fueron casos incidentes, nuevos o recaídas.

"La tuberculosis sigue siendo una enfermedad que ocupa al Ministerio de Salud Pública y al país debido a que los números se mantienen relativamente altos", manifestó la experta en diálogo con la prensa.

El 60 % de los casos registrados son de Montevideo y la mitad de estos corresponden a barrios ubicados en la periferia de la capital.

Entre los grupos más afectados, la mayor tasa de incidencia se registra en casos por contacto, con una tasa de 7.817 cada 100.000 habitantes, seguido por las personas sin hogar, con una tasa de 4.595 cada 100.000.

De la población vulnerable, 189 casos corresponden a niños y adolescentes, dato que, según Amaya, indica que hubo un incremento en la circulación de la enfermedad.

"Los niños se mantienen en valores elevados. Lo bueno para los niños es que se está diagnosticando a partir del estudio de contactos y eso significa que los estamos captando en etapas bien precoces", destacó.

En torno a esta enfermedad, los principales desafíos que afronta el sistema de salud es el diagnóstico precoz, el apoyo al tratamiento, la prevención y el trabajo interinstitucional, según Amaya.

La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, asistió a la presentación de los datos e informó que la cartera está trabajando en una estrategia para implementar "un plan nacional para la eliminación de enfermedades transmisibles".

Lustemberg afirmó que estos temas no pueden afrontarse en solitario y lamentó "el estigma y la desigualdad" que padecen los pacientes. EFE