La FINUL denuncia el impacto de un proyectil en su cuartel general en Líbano atribuido a un "actor no estatal"

Miembros de las fuerzas de paz de la ONU en el sur de Líbano permanecen resguardados tras registrar ráfagas de disparos y explosiones, mientras la organización pide a las partes proteger a su personal y dejar de poner en riesgo sus vidas

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El impacto de un proyectil atribuido a un “actor no estatal” sacudió la sede central de la Misión Interina de las Naciones Unidas en Líbano (FINUL), ubicado en el sur del país, lo que llevó a las fuerzas de paz a buscar resguardo dentro de los refugios para evitar lesiones. Según reportó la agencia Europa Press, la situación se produce en medio de una escalada de violencia que involucra enfrentamientos entre el Ejército de Israel y Hezbolá desde principios de marzo, tras el inicio de una ofensiva israelí junto a Estados Unidos contra Irán.

El medio Europa Press detalló que la portavoz de FINUL, Kandice Ardiel, relató en redes sociales que en las 48 horas previas se han registrado “intensos tiroteos y explosiones” en la localidad de Naqura y sus alrededores, lugar donde se encuentra la sede de la misión. Las detonaciones y ráfagas de disparos han dañado tanto construcciones como áreas abiertas dentro del cuartel general, afectando con balas, metralla y esquirlas y generando riesgo para la integridad del personal. Los efectivos de paz se han mantenido bajo resguardo en refugios hasta que la situación permitiera salir fuera de peligro.

Ardiel comunicó que, poco antes del mediodía, un proyectil impactó directamente contra la sede de FINUL. La portavoz indicó que “miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz con experiencia en la neutralización de artefactos explosivos están trabajando para hacer frente a la situación”. Con esta declaración, enfatizó que la seguridad del personal se mantiene como prioridad y que existen protocolos establecidos para intervenir en estos incidentes.

De acuerdo con Europa Press, Ardiel hizo un llamado a todas las partes implicadas en el conflicto a cumplir con la obligación de proteger a los miembros de las fuerzas de paz y abstenerse de llevar a cabo cualquier acción, incluidas actividades de combate, que pueda comprometer su seguridad. La portavoz subrayó textual: “Reiteramos que no hay solución militar para este conflicto e instamos a las partes a que depongan las armas y se comprometan a trabajar en pro de una solución a largo plazo, antes de que haya más víctimas”.

Europa Press consignó además que, en los últimos días, FINUL ha documentado nuevos ataques aéreos en su área de operaciones en el sur de Líbano. El organismo también ha informado de disparos de cohetes y misiles y la presencia creciente de tropas israelíes al norte de la Línea Azul, la frontera reconocida entre Israel y Líbano. Ese sector ha visto acumularse efectivos y equipamiento militar, generando preocupación ante la posibilidad de mayores enfrentamientos.

La escalada de violencia tiene como trasfondo el intercambio de ataques entre Israel y el grupo chií Hezbolá. Los ataques de Hezbolá se intensificaron luego de la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, según destaca Europa Press. En respuesta, Israel lanzó una ofensiva contra suelo libanés a partir del 2 de marzo, lo que incrementó la tensión y derivó en las hostilidades actuales. Hasta la fecha, los bombardeos y combates han provocado la muerte de al menos mil veinticuatro personas y han dejado dos mil setecientos cuarenta heridos, según las cifras recopiladas por la misión de la ONU y publicadas por Europa Press.

La misión de FINUL, desplegada desde hace décadas, mantiene un mandato de vigilancia y mediación para evitar el resurgimiento de conflictos entre Israel y Líbano. El reciente impacto directo sobre su cuartel general pone de relieve la dificultad de preservar la seguridad de los contingentes internacionales en un contexto donde la presencia de actores estatales y no estatales, como Hezbolá y otras milicias, complica los esfuerzos de paz y protección.

Las autoridades de Naciones Unidas han manifestado su preocupación por la intensificación del conflicto y la multiplicación de incidentes armados en las proximidades de sus instalaciones. Según recoge Europa Press, desde el inicio de la ofensiva de marzo, los riesgos para el personal de la misión han aumentado significativamente, obligando a revisar constantemente los procedimientos de protección y emergencia ante un escenario de volatilidad creciente.

Entre las demandas reiteradas por la FINUL, figura la petición de garantías para el desarrollo de su labor y la protección efectiva de todos los agentes de la misión. Europa Press reportó que la organización internacional insiste en que la prioridad debe ser el retorno a la vía diplomática, frente a la opción militar, para evitar más víctimas civiles y preservar la estabilidad de la zona.

El ambiente en el sur de Líbano, según describió Europa Press, sigue marcado por el temor a una ampliación del conflicto, lo que ha llevado a la comunidad internacional a pedir de manera insistente moderación y respeto por el derecho internacional humanitario. Los recientes daños materiales y el peligro constante al que se ven expuestas las fuerzas de paz refuerzan la percepción de que la situación permanece lejos de ser controlada o resuelta.

Mientras tanto, la misión de la ONU mantiene operaciones sobre el terreno, con equipos especializados atendiendo las emergencias derivadas de los proyectiles y explosiones que afectan a sus instalaciones. El seguimiento de los acontecimientos y el registro de violaciones a las líneas de seguridad continúan siendo parte del trabajo cotidiano, en momentos en que la seguridad para el personal internacional sigue viéndose amenazada, de acuerdo a los informes recabados por Europa Press.