El presidente de Líbano denuncia el preludio de una invasión israelí completa en el sur del país

El mandatario libanés advierte que los bombardeos sobre puentes clave y la ofensiva israelí pueden anticipar una incursión terrestre, mientras urge a organismos internacionales a intervenir para evitar una escalada militar y proteger la infraestructura civil del sur del Líbano

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El presidente libanés, Joseph Aoun, ha calificado los bombardeos sobre los puentes del río Litani como una señal de una posible incursión terrestre israelí sobre el sur del Líbano. De acuerdo con lo publicado por la agencia oficial de noticias libanesa NNA, el mandatario sostuvo que estos ataques no solo interrumpen la conexión geográfica en la región, sino que además anticipan una escalada militar de mayor envergadura, por lo que solicitó la intervención urgente de Naciones Unidas.

Según informó NNA, la declaración del presidente Aoun coincidió con el anuncio realizado por el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, quien indicó el inicio de una operación destinada a destruir rápidamente los puentes sobre el río Litani. Katz justificó esta acción señalando que milicias de Hezbolá estarían utilizando estos pasos para mover material bélico entre zonas, replicando tácticas utilizadas en Rafá, situada en la Franja de Gaza. El primer blanco señalado por el Ejército israelí fue el puente de Qasmiya, situado en la costa sur del país, obligando a las fuerzas armadas libanesas a retirarse del área, según confirmaron fuentes militares libanesas a medios locales.

El ataque aéreo sobre el puente de Qasmiya inició a las 14:30 horas (hora española peninsular y Baleares) y consistió en el lanzamiento de varios misiles que destruyeron por completo la estructura. Según detalló la agencia NNA, este puente servía como vía de comunicación fundamental para diversas localidades del sur del Líbano, garantizando el enlace con la gobernación de Sidón y la capital, Beirut. La destrucción de este paso afecta directamente la movilidad y el acceso de poblaciones enteras a servicios esenciales y redes de suministro.

El mandatario libanés destacó ante la prensa que los ataques a la infraestructura nacional generan una vulnerabilidad significativa para el país. "Los ataques israelíes contra los puentes del río Litani constituyen un intento de interrumpir la conexión geográfica del Líbano con el resto del país", afirmó Aoun, según recogió NNA. Además, el presidente advirtió que la ofensiva israelí sobre puntos estratégicos representa una amenaza directa a la soberanía libanesa y puede ser interpretada como un preludio de una operación terrestre a gran escala en el sur del territorio.

El presidente también dirigió un mensaje a la comunidad internacional, solicitando a Naciones Unidas y a los miembros del Consejo de Seguridad que tomen medidas firmes para frenar la ofensiva. Aoun enfatizó la urgencia de una respuesta efectiva, señalando que la falta de acción o el silencio de los organismos internacionales puede alentar nuevas violaciones del derecho internacional y minar la legitimidad de la comunidad internacional. “Ante esta escalada, Líbano insta a la comunidad internacional, en particular a Naciones Unidas y a los miembros del Consejo de Seguridad, a asumir sus responsabilidades y adoptar medidas inmediatas para disuadir a Israel de llevar a cabo este ataque. El silencio o la inacción continuos fomentan nuevas violaciones y socavan la credibilidad de la comunidad internacional", manifestó el presidente en la declaración recogida por NNA.

Por su parte, el ministro de Defensa israelí argumentó, durante el anuncio de la operación, que la destrucción de los puentes se realiza para impedir el traslado y uso de equipos de combate por parte de milicias armadas, principalmente Hezbolá. Israel Katz reiteró que la táctica de inutilizar infraestructuras críticas responde a la experiencia obtenida en otros frentes, en particular en Rafá, donde acciones similares fueron implementadas en respuesta a la actividad de organizaciones armadas.

El bombardeo del puente de Qasmiya se inserta en un contexto de tensión creciente en la frontera entre Israel y Líbano. Según reportó la agencia NNA, las operaciones militares afectan a la vida cotidiana de miles de habitantes del sur libanés, especialmente por el impacto inmediato sobre el transporte, el acceso sanitario y las cadenas de provisión. Las autoridades locales expresaron preocupación por la dificultad para mantener sus actividades habituales tras la destrucción de las principales vías de comunicación terrestre con el norte del país.

A lo largo de la jornada, diversas organizaciones internacionales y funcionarios de Naciones Unidas monitorearon la situación en la zona y evaluaron las consecuencias de los ataques a la infraestructura civil. Según publicó NNA, los actores humanitarios en la región consideraron que la interrupción de los servicios básicos podría agravar la crisis humanitaria que ya afecta a parte de la población libanesa, especialmente ante la posibilidad de que las hostilidades se intensifiquen en los próximos días.

Los desarrollos recientes en la frontera sur reflejan un deterioro de la estabilidad en la región, marcada por la escalada de acciones bélicas y la preocupación internacional ante la posibilidad de una confrontación más amplia. Desde el comienzo de la operación militar israelí se ha registrado un incremento en la alerta defensiva tanto en territorio libanés como israelí. La atención de los organismos multilaterales se mantiene centrada en evitar que la situación derive en un conflicto de mayores proporciones, tal como advirtió el presidente Aoun y detalla la agencia NNA.