Colonos israelíes lanzan una ola de ataques nocturnos contra una decena de poblaciones de Cisjordania

Varios residentes resultaron lesionados luego de que agrupaciones civiles irrumpieran en diferentes localidades palestinas, provocando incendios y asaltos a viviendas y vehículos en regiones próximas a Ramala, Yenín, Hebrón y Belén, informa la agencia oficial Wafa

Guardar
Imagen 2NDLKYZJLFACREJ6Y3SGTOBYJY

La Media Luna Roja Palestina informó que uno de los heridos durante los recientes ataques de colonos en Cisjordania necesitó atención médica de urgencia por una lesión grave en la cabeza, según detalló la agencia oficial de noticias Wafa. El saldo de la ola de violencia nocturna incluye al menos seis residentes palestinos lesionados, ninguno en estado crítico, tras una serie de asaltos en distintos focos cerca de ciudades principales como Ramala, Yenín, Hebrón y Belén.

De acuerdo con la información proporcionada por Wafa, los ataques se extendieron a una decena de localidades, donde grupos de colonos incursionaron violentamente contra viviendas y vehículos palestinos, y provocaron incendios en comunidades en distintos puntos de la región. En la aldea de Fandaqumiya, ubicada al sur de Yenín, varias casas y automóviles sufrieron daños a causa del fuego, acción que incrementó el nivel de alarma entre los habitantes y exigió intervención de los servicios de emergencia.

Los incidentes también se registraron en cruces y rutas que conectan diversas zonas administrativas de Cisjordania. En Masafer Yatta, ubicada al sur de Hebrón, dos personas resultaron heridas durante un ataque violento, mientras que en Jalud, al sureste de Nablús, otras tres personas sufrieron lesiones tras enfrentamientos con grupos de colonos, detalló la agencia Wafa. Además, al oeste de Salfit se contabilizaron tres heridos, aumentando el número de víctimas y mostrando la dispersión geográfica de los ataques.

En torno a Tulkarem, al sur de esta localidad, dos habitantes más sufrieron heridas producidas por munición real. Según el reporte de Wafa, este incidente fue atribuido al ejército israelí, aunque hasta el momento las autoridades militares israelíes no emitieron declaraciones oficiales sobre el hecho.

Los ataques incluyeron otros puntos clave de la región, como la carretera que une Ramala con Nablús, donde también se documentaron agresiones contra vehículos palestinos. Según consignó Wafa, se reportaron incidentes adicionales en las cercanías de Mijmas, al norte de Jerusalén; en Haris, al oeste de Salfit, y en los alrededores de Tuqu, al sureste de Belén, lo que evidenció la extensión de las incursiones y la simultaneidad de los focos de violencia.

Fuentes de la Media Luna Roja Palestina confirmaron que los equipos de emergencia se desplegaron rápidamente en las áreas afectadas para atender a los lesionados y brindar apoyo médico inmediato. La labor del personal sanitario resultó vital para asistir a quienes presentaban lesiones más severas, como la persona que sufrió una herida profunda en la cabeza en Jalud, requiriendo intervención urgente.

La agencia oficial palestina puntualizó que la serie de ataques se llevó a cabo durante la noche e incluyó tanto acciones directas contra viviendas como el incendio de vehículos, lo que produjo daños patrimoniales y materiales considerables en varias comunidades. Los residentes afectados se vieron obligados a buscar refugio o asistencia mientras los hechos se desarrollaban en distintas localidades casi de forma simultánea.

Hasta el momento, el Ejército israelí no proporcionó una versión oficial sobre los eventos ocurridos al sur de Tulkarem, donde los disparos con munición real lesionaron a dos personas. Mientras tanto, organizaciones civiles y defensores de derechos palestinos manifestaron preocupación ante la multiplicidad de incidentes y el aumento de tensiones en la región, según lo recogió la información difundida por Wafa.

La reciente cadena de asaltos y agresiones ha despertado inquietud en los distintos distritos del territorio cisjordano, al observarse la coordinación de los ataques durante un mismo periodo nocturno y en áreas caracterizadas por su cercanía a grandes centros urbanos. Los reportes publicados por Wafa indicaron que los ataques afectaron tanto a víctimas directas como a residentes de las zonas amenazadas, quienes vieron alterada su rutina nocturna por los disturbios y los actos de violencia.

En cada uno de los incidentes, los servicios de emergencia palestinos trabajaron en la atención a los heridos y en la mitigación de los daños consecuencia de los incendios en viviendas y automóviles. Testimonios recogidos por la agencia Wafa reflejaron la conmoción entre los habitantes locales, quienes demandan mayor protección ante estos episodios reiterados de violencia.

La oleada de agresiones se produce en un entorno ya marcado por tensión y enfrentamientos previos entre colonos y residentes palestinos en Cisjordania. Tanto en las comunidades directamente atacadas como en territorios adyacentes, los equipos de la Media Luna Roja y voluntarios locales movilizaron recursos para responder a la emergencia, según destacaron los reportes difundidos.

Los barrios situados en las rutas que enlazan las principales gobernaciones de Cisjordania figuran entre los más vulnerables ante este tipo de incidentes, de acuerdo al análisis de Wafa. La concurrencia de ataques en zonas rurales y urbanas refuerza las preocupaciones sobre la seguridad de la población palestina en el territorio.

Las autoridades locales y las comunidades afectadas han comenzado a recabar información para cuantificar los daños materiales y organizar la asistencia a las familias que sufrieron pérdidas. De acuerdo con Wafa, grupos de defensa civil y organizaciones comunitarias colaboraron en la evaluación del impacto y en las primeras acciones de apoyo social en respuesta a la situación generada por los ataques.