Los analistas apuntan que la Fed mantendrá los tipos en su primera reunión tras el conflicto de Irán

La autoridad monetaria estadounidense evalúa su política ante un contexto global marcado por tensiones energéticas e incertidumbre económica, con expertos señalando que la institución mantendría su actual estrategia mientras monitorea las perspectivas inflacionarias y de crecimiento en el país

Guardar
Imagen YVLTGTAPYFBJFI23KVVYT2TMUU

El dato de crecimiento económico de Estados Unidos, situado en un 0,7% según los últimos resultados preliminares, representa solo la mitad del 1,4% estimado en la lectura anterior, lo que ha generado inquietud sobre la fortaleza de la recuperación. En este contexto de desaceleración y con presiones adicionales por la reciente inestabilidad geopolítica y el alza de los precios energéticos, la Reserva Federal (Fed) se reúne para decidir sobre el rumbo de los tipos de interés, una cita que centrará la atención de analistas y mercados, según reportó el medio original.

De acuerdo con la información publicada, la reunión de este miércoles será la primera tras el repunte de los precios del petróleo y los combustibles provocado por el conflicto en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz. La coyuntura internacional ha generado previsiones de mayor inflación para la economía estadounidense, por lo que los especialistas prevén que la Fed mantenga inalterados los tipos por segunda vez consecutiva. El medio fuente detalló que la decisión de mantener el rango objetivo entre el 3,50% y el 3,75% ya se había adoptado en la cita anterior, celebrada en enero.

Christian Scherrmann, economista jefe de DWS para Estados Unidos, calificó de muy improbable un escenario que contemple cambios en la política de tipos en la coyuntura actual. Scherrmann explicó que antes incluso del conflicto en Irán los precios ya se encontraban elevados, con una inflación del 2,4% en los dos primeros meses del año. El impacto de las alteraciones en el suministro energético se sumó a esta dinámica. Según el analista, los bancos centrales suelen interpretar este tipo de aumentos súbitos como temporales, puesto que su duración suele ser limitada y presentan alta volatilidad. Incluso, sostuvo que en ocasiones estos “shocks” energéticos pueden terminar reduciendo presiones inflacionarias de fondo, ya que el alza de costes energéticos obliga a hogares y empresas a recortar el consumo de otros bienes y servicios.

No obstante, persistir en el tiempo estos incrementos del precio de la energía podría anticipar subidas de precios más generalizadas en la economía y activar la preocupación de la Reserva Federal. La razón radica en que estos costes elevados pueden “trasladarse a través de efectos de segunda ronda”, como incrementos salariales o encarecimiento de los servicios de transporte, según consignó la fuente. A pesar de ello, Scherrmann aclaró: “Desde luego, todavía no estamos en el punto en el que se estén materializando efectos de segunda ronda, y cualquier respuesta de política monetaria este mes haría poco por alterar los acontecimientos en Oriente Próximo. En consecuencia, esperamos que la Fed mantenga su postura sin cambios”.

El comportamiento del mercado de trabajo también forma parte de las consideraciones de la política monetaria. Según expuso el economista jefe de Julius Baer, David Kohl, las tasas de desempleo superiores al 4% registradas en los últimos meses no presionan en exceso sobre la inflación. Kohl indicó que de continuar el actual entorno, con un esperado recorte en el gasto de los hogares para finales de año, la Fed podría verse impulsada a bajar los tipos en la segunda parte de 2024. Según sus estimaciones, la institución recortaría en dos ocasiones las tasas en incrementos de 25 puntos básicos cada una. “Una mayor dinámica inflacionaria en Estados Unidos y un mercado laboral más débil se convertirán en obstáculos para el gasto privado a largo plazo”, señaló Kohl según informó el medio original.

Respecto a la situación económica general, Bret Kenwell, analista de Mercados de eToro en el país, resaltó la simultaneidad de una inflación persistente, impulsada por la energía, y una economía que muestra señales de menor dinamismo, tanto en PIB como en empleo. Para Kenwell, el actual contexto no presenta las condiciones para que la Fed emprenda recortes agresivos de tipos, a menos que la actividad económica sufra un deterioro más profundo.

Durante la reunión de este miércoles, la Fed también dará a conocer sus proyecciones actualizadas sobre inflación, tasas de interés, desempleo y crecimiento del PIB. El medio fuente destacó que estas previsiones permitirán observar la evaluación interna que realiza el banco central frente al actual “shock” de inestabilidad geopolítica. Se anticipa que la Fed proyectará una inflación general más elevada, aunque probablemente no modifique sus expectativas anteriores sobre inflación subyacente, desempleo o crecimiento económico de fondo. Según los datos recogidos por la fuente, el llamado “dot plot” continúa señalando la posibilidad de un solo recorte en los tipos para este año, y los mercados observarán de cerca si los responsables monetarios optan por modificar estas previsiones.

El mandato de Jerome Powell como presidente de la Fed concluye este mes de mayo, tras varios episodios de tensión con el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha reclamado en repetidas ocasiones una reducción de los tipos de interés. De acuerdo con la información reportada, los actuales indicadores económicos y el enfoque del banco central no sugieren que la institución vaya a responder a tales presiones en la coyuntura actual.