
Las recientes operaciones armadas en el estrecho de Ormuz han generado un impacto directo sobre las rutas marítimas empleadas para el comercio internacional y han repercutido en la estabilidad tanto regional como global, según constató la agencia Xinhua citando fuentes del Ministerio de Exteriores chino. En este contexto, el Gobierno de China ha intensificado sus gestiones diplomáticas para tratar de recortar la tensión tras los ataques militares y ha solicitado que se ponga fin a las hostilidades, destacando la urgencia de salvaguardar la circulación de mercancías y el desarrollo económico mundial.
De acuerdo con la información difundida por Xinhua, el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Lin Jian, sostuvo que el país asiático mantiene comunicación activa con todos los actores implicados en la situación del estrecho de Ormuz. Lin precisó que el propósito central de estas conversaciones es lograr una reducción palpable de la tensión en el área, que se ha visto afectada tras la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero.
Según consignó la agencia china de noticias, el representante chino remarcó en una rueda de prensa que existe preocupación en Pekín debido a que la escalada militar no solo pone en peligro la paz y la estabilidad de la región, sino que amenaza con alterar el flujo global del comercio marítimo. Lin recalcó el llamado urgente a todas las partes implicadas para cesar de inmediato las acciones militares, evitar que la confrontación aumente y detener la expansión de la inestabilidad hacia otros sectores vitales del sistema económico global.
Tal como reportó Xinhua, los incidentes en la zona se agudizaron luego de que la Guardia Revolucionaria de Irán asumiera la autoría de varios ataques a embarcaciones comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz. Estas acciones formaron parte de la respuesta que Irán ejecutó tras los ataques estadounidenses e israelíes, abarcando no solo ataques a buques sino también ofensivas contra territorio israelí y bases militares relacionadas con intereses estadounidenses en la región de Oriente Próximo.
El recuento más reciente de víctimas, según las autoridades iraníes, arroja más de 1.200 personas fallecidas a raíz de los ataques realizados por Estados Unidos e Israel. Por otra parte, la organización no gubernamental Human Rights Watch in Iran, con sede en Estados Unidos, indicó el domingo que la cifra de muertes superaba las 3.000, en su mayoría civiles, precisó Xinhua.
Los acontecimientos registrados en el estrecho de Ormuz han estado acompañados de llamados constantes por parte de Pekín a la moderación y al diálogo. La postura sostenida por el Gobierno chino, de acuerdo con las declaraciones de Lin Jian recogidas por Xinhua, apunta a la necesidad de contener cualquier forma de escalada militar y de preservar el comercio internacional ante riesgos que puedan derivar en consecuencias económicas más amplias.
El medio chino resaltó, asimismo, que la tensión en la zona ha originado restricciones severas a la navegación y ha generado inquietud entre los países que dependen del paso seguro por el estrecho de Ormuz para la exportación e importación de bienes, especialmente aquellos relacionados con energía y materias primas fundamentales para la economía global.
Las gestiones diplomáticas continuarán enfocándose en instar a todas las partes a respetar los acuerdos internacionales y buscar mecanismos que permitan restaurar la normalidad en el transporte marítimo. Pekín remarcó en sus declaraciones la importancia de que la inestabilidad no repercuta de forma permanente sobre cadenas de suministro básicas ni sobre los mercados globales.
Según la información suministrada por Xinhua, Lin Jian subrayó al finalizar que el Gobierno chino continuará desempeñando un rol activo en las iniciativas multilaterales destinadas a estabilizar la región y a reducir riesgos para la economía internacional, reiterando la disposición de China a trabajar de cerca con todos los actores regionales e internacionales involucrados.