Trump cree que Irán no colocó minas en el estrecho de Ormuz y renueva sus amenazas: "Podría ser mucho peor"

Donald Trump defendió la contundencia de los ataques contra Irán, afirmando que “no queda casi nada de su Armada”, e insistió que la seguridad en Ormuz está garantizada, aunque advirtió que futuras acciones podrían ser aún más graves

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Donald Trump manifestó que la destrucción de la Armada iraní podría haberse profundizado todavía más, si Estados Unidos así lo hubiera decidido, dejando abierta la posibilidad de medidas adicionales. Según publicó el medio, el presidente estadounidense reiteró desde la Casa Blanca que el poder militar de Irán en el Golfo Pérsico se ha visto prácticamente anulado tras los recientes ataques, y aseguró que “casi toda su Armada ha desaparecido en el fondo del mar”. Estas declaraciones se dieron en el contexto de la guerra iniciada por una ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán, la cual llevó a un brusco cambio en la seguridad marítima de la región y sus efectos sobre el comercio internacional.

De acuerdo con lo informado, Trump explicó a la prensa que no tiene certeza sobre la implicación de Irán en la colocación de minas en el estrecho de Ormuz, un hecho que en el pasado motivó tensiones en la zona. Al abordar este tema, enfatizó que no cree que Teherán haya desplegado minas o explosivos en esta vía estratégica. El estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte mundial de hidrocarburos, se vio casi sin tráfico desde el inicio de las hostilidades, impactando la actividad de las empresas de energía y elevando el precio del petróleo en un 5% en los últimos días.

Tal como consignó la fuente original, Trump defendió la contundencia de los recientes bombardeos, indicando que las fuerzas estadounidenses demolieron “casi todos sus barcos mineros en una noche” y que la suma de naves destruidas alcanzó el número 60. El mandatario estadounidense comentó con sorpresa la magnitud de la flota naval iraní, describiéndola como “grande e ineficaz”, y afirmó que la mayoría de esos navíos ahora permanecen hundidos. Trump resaltó que el esfuerzo militar no solo redujo la capacidad marítima de Irán, sino que también golpeó a su Fuerza Aérea y a sus sistemas de defensa antiterrorista y radar.

Por otra parte, el presidente estadounidense recomendó a las compañías petroleras operar sin temores en el estrecho de Ormuz, argumentando que la seguridad en la zona es suficiente. “La navegación en Ormuz es segura”, sostuvo el mandatario, animando a retomar la actividad comercial pese al contexto bélico. Estas declaraciones llegan tras una pausa casi total en el flujo marítimo y energético por la región, lo que repercutió en la producción de varias empresas relacionadas a la extracción y transporte de petróleo.

En declaraciones recogidas por el medio, Trump puntualizó que si bien Estados Unidos destrozó una parte considerable de la infraestructura militar iraní, se habrían abstenido de eliminar ciertos objetivos. Explicó que existen infraestructuras y recursos iraníes que, de ser atacados, impedirían cualquier intento de reconstrucción del país en un corto plazo. Según sus palabras, “podríamos ser mucho peores”, evidenciando margen para la escalada en caso de nuevos incidentes.

El presidente reconoció la labor de las fuerzas armadas estadounidenses, destacando su superioridad tecnológica y su capacidad frente a adversarios en la región. “Son los mejores, el más poderoso del mundo”, declaró el mandatario al referirse al personal y recursos involucrados en los ataques. Estas afirmaciones se emitieron en un momento en que Washington busca proyectar una imagen de control absoluto sobre la seguridad en la región del Golfo, frente a lo que denominó como la pérdida de poder militar iraní.

A pesar de las declaraciones de victoria y el incentivo dirigido a las petroleras internacionales, la realidad en el estrecho de Ormuz marcó una notable disminución del tráfico marítimo y un golpe inmediato a los mercados petroleros. El medio detalló que la escalada del conflicto ha generado incertidumbre entre las empresas productoras y transportistas, que vieron un alza de hasta el 5% en el precio del crudo. La parálisis de la ruta marítima, crucial para el comercio global de petróleo y gas, también reflejó la magnitud del enfrentamiento militar y sus consecuencias para el mercado internacional.

Según reportó la fuente, Trump reiteró su política de presión sobre Irán y advirtió que, a pesar del golpe militar propinado, Estados Unidos mantiene opciones estratégicas para acciones futuras de mayor severidad en caso de nuevos eventos. Además, mencionó que los líderes iraníes “han desaparecido” como resultado de los ataques, subrayando la profundidad de la ofensiva y el estado de vulnerabilidad actual de las fuerzas armadas de Teherán.

En el transcurso de sus declaraciones a la prensa, Trump insistió en que las operaciones militares estadounidenses no han concluido y que la administración mantiene la capacidad de intensificar los ataques si considera necesario intervenir ante nuevas amenazas o intentos de reconstrucción militar por parte de Irán.

La reducción drástica de la Armada iraní, la alteración en el flujo energético global y la advertencia presidencial sobre nuevas posibles ofensivas configuran el escenario actual del enfrentamiento entre Washington y Teherán, según relató el medio.